
La asociación de la Guardia Civil Jucil ha denunciado la grave situación en la que se encuentra el histórico cuartel de Inchaurrondo, en San Sebastián, icono de la lucha contra la barbarie etarra.
Así, Jucil señala que no se tiene conocimiento de la existencia de un informe que evalúe el riesgo de desprendimientos en los edificios del acuartelamiento.
En el cuartel residen 80 familias de guardias civiles, que culpan del abandono a la Dirección General de la Guardia Civil y a la propia Comandancia de Guipúzcoa.
Las asociaciones Dignidad y Justicia (DyJ) y la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) remitieron cartas el pasado mes de noviembre al alcalde de San Sebastián, Eneko Goia, censurando la colocación de una placa en memoria de Mikel Zabalza junto al cuartel. Señalaron que era «una excusa para criminalizar a la Guardia Civil».
«Se engloba en la teoría del conflicto que desde el entorno de ETA se está pretendiendo vender desde hace mucho tiempo. Uno de los puntos que más duele a las víctimas es que esta placa se vaya a colocar al lado del cuartel de Inchaurrondo, señalando así a la Guardia Civil como asesina», aseveró la AVT.