El último temporal, Kristin, ha provocado desprendimientos en varios tramos
Guardias Civiles denuncian que la valla de Ceuta se desmorona y permite el salto desde Marruecos de inmigrantes ilegales en 30 segundos
Guardias Civiles denuncian que la valla de Ceuta se desmorona y permite el salto desde Marruecos de inmigrantes ilegales en 30 segundos
Valla de Ceuta. Redes sociales
Por LGI
3 de febrero de 2026

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha alertado del grave deterioro que sufre el perímetro fronterizo de Ceuta tras los últimos temporales que han golpeado el estrecho de Gibraltar, una situación que, a su juicio, ha dejado la frontera en un estado cercano al colapso operativo.

La denuncia llega después de que este domingo al menos 25 inmigrantes lograran acceder de forma ilegal a la ciudad autónoma aprovechando los daños provocados por las recientes borrascas. El grupo, compuesto mayoritariamente por personas procedentes de Guinea y Sudán, consiguió franquear el doble vallado sin ser detectado por los sistemas de vigilancia y se dirigió posteriormente por sus propios medios al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, donde se activaron los protocolos habituales de atención e identificación. Según los servicios de emergencia, todos se encontraban en buen estado de salud pese a las condiciones meteorológicas adversas.

Desde el punto de vista estructural, la AUGC denuncia que el último temporal, Kristin, ha provocado desprendimientos en varios tramos de la doble valla fronteriza, evidenciando, una vez más, lo que consideran años de abandono y falta de una reforma integral. La asociación insiste en que las soluciones aplicadas hasta ahora se limitan a arreglos puntuales e improvisados que no resuelven los problemas de fondo.

En términos operativos, los agentes advierten de que el actual sistema de vallado es fácilmente superable. Según sus cálculos, ambas vallas pueden ser escaladas en menos de treinta segundos, un intervalo de tiempo que hace prácticamente imposible cualquier reacción eficaz por parte de las patrullas. Las mallas antitrepa y los peines invertidos instalados a gran altura no están cumpliendo su función disuasoria, ya que son rebasados con relativa facilidad mediante herramientas artesanales como garfios.

La AUGC también pone el foco en un efecto paradójico del diseño actual: las vigas metálicas interiores que sostienen la estructura actúan como auténticos peldaños, facilitando el descenso una vez superada la valla y provocando, en algunos casos, caídas con consecuencias graves para quienes las intentan cruzar.

A este problema se suma el mal funcionamiento de los sistemas de detección. La acumulación de parches y reparaciones provisionales ha alterado la capacidad de vibración del vallado, lo que provoca que los sensores no se activen, lo hagan con retraso o directamente pasen por alto los intentos de salto, según denuncia la asociación profesional.

La situación no es mejor en el ámbito marítimo. La AUGC reclama una actuación urgente en los espigones de Benzú y El Tarajal, cuya falta de mantenimiento estaría favoreciendo los intentos de entrada a nado desde Marruecos. Especialmente preocupante, señalan, es el estado del espigón de Benzú, que presenta un avanzado deterioro y supone un riesgo tanto para los migrantes como para los propios agentes.

Todo ello resulta especialmente llamativo si se tiene en cuenta la inversión realizada en la frontera ceutí. Con unos ocho kilómetros de longitud, la actual infraestructura —compuesta por vallas paralelas de diez metros de altura, una tercera valla en el lado marroquí y diversos elementos tecnológicos— ha supuesto un desembolso estimado de unos 30 millones de euros desde su configuración moderna a partir de finales de los años noventa. Para la AUGC, ese gasto no se corresponde con la eficacia real del sistema, que consideran obsoleto y falto de una modernización profunda.

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