
La Agencia Tributaria (AEAT) adjudicó en 2021 un contrato a la tecnológica china Huawei para custodiar información confidencial de millones de contribuyentes españoles. El organismo adquirió dos cabinas de almacenamiento del modelo OceanStor Dorado 8000 —una versión avanzada de los equipos que utiliza el sistema de escuchas Sitel—, con una capacidad de 3.630 terabytes. Dichos dispositivos, capaces de albergar hasta 1.500 millones de documentos, guardan datos de empresas y particulares y forman parte de la infraestructura crítica del Estado.
El propio organismo ha confirmado a través de su Unidad Gestora del Derecho de Acceso de Transparencia que la compra se realizó “conforme al Acuerdo Marco 13/2018 del Sistema Estatal de Contratación Centralizada” y que el importe total ascendió a 1.468.749,99 euros, impuestos incluidos. La operación, ahora reconocida oficialmente, confirma lo que ya había adelantado The Objective el pasado verano: Huawei está dentro del sistema informático de Hacienda.
Según Hacienda, las cabinas de almacenamiento “se encuentran instaladas en centros de proceso de datos propiedad de la Agencia Tributaria” y su operación “está bajo control directo y exclusivo del organismo”. También asegura que “no existe posibilidad de acceso remoto al equipamiento, que está completamente aislado de redes externas”. Sin embargo, los expertos en ciberseguridad insisten en que el aislamiento físico no garantiza que no puedan producirse fugas o vulneraciones internas.
Estos dispositivos almacenan información extremadamente sensible: datos personales, fiscales y financieros de millones de ciudadanos y empresas españolas. En caso de filtración o acceso no autorizado, las consecuencias serían de una gravedad extraordinaria. Por eso la propia ley cataloga la infraestructura informática de la AEAT como “infraestructura crítica”, esencial para el funcionamiento del Estado.
El sistema depende del Departamento de Informática Tributaria, encargado de la obtención, procesamiento y transmisión de toda la información que gestiona Hacienda. La normativa vigente subraya que estas plataformas “son cada vez más críticas” y que “de su correcto funcionamiento depende directamente que la Agencia cumpla con sus objetivos”. Por ello, la AEAT figura oficialmente como “operador crítico” dentro del sistema nacional de seguridad.
Actualmente, los centros de proceso de datos se ubican en un edificio de Hacienda en el distrito madrileño de Chamartín, aunque ya está en marcha la construcción de un nuevo complejo en la calle Alcalá. Ese futuro centro —el auténtico cerebro del sistema tributario español— contará con niveles subterráneos equipados con las más avanzadas medidas de protección y vigilancia.
El caso de la Agencia Tributaria no es el único. La penetración de Huawei en estructuras públicas se extiende también al ámbito autonómico, añade The Objective. En Cataluña, la Generalidad está a punto de entregar parte de sus infraestructuras críticas a la compañía china y a una tecnológica local con una facturación de apenas 77 millones de euros.
La unión temporal de empresas (UTE) Sirt Connecta, que integra tecnología de Huawei, ha sido la mejor valorada en el concurso convocado por el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI) para construir la nueva red de fibra óptica que conectará todos los servicios públicos catalanes. Un contrato valorado en 127 millones de euros que, según las fuentes consultadas, permitirá a la Generalidad “desconectarse” de la red nacional y operar sus comunicaciones de forma autónoma respecto al resto de España.
El avance de Huawei en las infraestructuras críticas españolas, tanto estatales como autonómicas, reabre las dudas sobre la dependencia tecnológica de España respecto a una empresa que ha sido vetada en países aliados como Estados Unidos o Reino Unido por sus presuntos vínculos con el régimen chino.