
Pocas derrotas duelen más en el mundo del deporte que la final de un Mundial de fútbol. Argentina regresó a casa sin poder revalidar el título después de caer ante una España campeona del mundo en el encuentro decisivo disputado en Nueva York. Apenas unas horas después de ese golpe deportivo, una curiosa coincidencia protagonizada por Iberia volvió a recordar a los aficionados albicelestes quién levantó finalmente la copa.
El protagonista de la escena fue un Airbus A350-941 de Iberia, con matrícula EC-MYX, que este miércoles aterrizó en el aeropuerto internacional de Ezeiza procedente de Madrid. Lo llamativo no era el vuelo en sí, sino la decoración exterior de la aeronave, completamente personalizada con los colores y símbolos de la selección española campeona del mundo.
Lejos de la tradicional librea blanca de Iberia, el avión luce un intenso color rojo junto al escudo de España y varias ilustraciones de algunos de los futbolistas más destacados del combinado nacional, entre ellos Marc Cucurella, Mikel Merino, Fabián Ruiz y Dani Olmo. Todo ello acompañado por el lema «Despega un equipo. Vuela un país», diseñado con motivo de la participación de la Roja en el Mundial celebrado en Estados Unidos, México y Canadá.
No se trata de un avión cualquiera. Fue precisamente esta aeronave la encargada de transportar a la Selección Española durante buena parte del campeonato, convirtiéndose en uno de los símbolos del éxito del equipo a lo largo del torneo.
Según los registros públicos de Flightradar24, el vuelo IBE5105 despegó del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 8.45 horas y completó su travesía atlántica sobrevolando las Islas Canarias, Brasil y Paraguay antes de tomar tierra en Buenos Aires. Su llegada se produjo pocas horas después del regreso de la selección argentina, que aterrizó en el país tras perder la final mundialista.
Aunque la programación de esta ruta comercial estaba fijada con anterioridad y no guardaba relación con el desenlace deportivo, la coincidencia no pasó desapercibida. Para muchos aficionados resultó inevitable interpretar la aparición del avión con la librea de la campeona del mundo en suelo argentino como una imagen especialmente simbólica en plena resaca de la derrota, un detalle que difícilmente habrá pasado inadvertido entre quienes todavía intentan asimilar el desenlace del campeonato.