
El secretario general de VOX, Ignacio Garriga, ha previsto un futuro judicial oscuro para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una entrevista concedida a El Español publicada este domingo. En el vídeo, el dirigente de la formación se muestra contundente al afirmar que el líder socialista acabará sentado ante la Justicia por los numerosos casos de corrupción que rodean a su entorno y a su partido.
Garriga responde directamente a la pregunta del entrevistador sobre si se verá a Sánchez en el banquillo de los acusados. «Allí donde está Sánchez hay corrupción, por lo tanto vamos a trabajar sin descanso con el equipo jurídico, que está liderado tanto por Marta Castro, como Jorge Buxadé, para que Pedro Sánchez se siente en el banquillo», declara con firmeza mientras gesticula ante las cámaras.
El número dos de VOX insiste en que la corrupción es una constante allí donde interviene el presidente y el PSOE. Señala que el partido socialista acumula «muchas» tramas que afectan incluso al número dos del jefe del Ejecutivo y a su círculo más cercano, y subraya que «hay corrupción» de manera sistemática en el entorno de Moncloa.
Durante la conversación, Garriga destaca el papel central del equipo jurídico de VOX, encabezado por Marta Castro y Jorge Buxadé. Asegura que esta estructura trabajará «sin descanso» para lograr que las investigaciones judiciales avancen hasta alcanzar al propio Sánchez y que este comparezca ante un tribunal.
El vídeo, de poco más de medio minuto de duración, se enmarca en una entrevista más amplia en la que el secretario general de VOX reitera su visión de que el Gobierno actual está impregnado de irregularidades. Garriga vincula de forma directa la presencia de Sánchez en el poder con la proliferación de casos de corrupción que, a su juicio, no cesan de aflorar.
Con estas declaraciones, el dirigente de la formación de Santiago Abascal reafirma el compromiso de VOX de seguir impulsando acciones legales contra el presidente del Gobierno. El mensaje es claro: el partido no descansará hasta que Pedro Sánchez se siente en el banquillo, convencido de que el futuro judicial del socialista será sombrío.