
Las víctimas del terrorismo etarra han vuelto a mostrar su indignación y preocupación por la deriva del Gobierno vasco, que en los últimos meses está acelerando la salida de prisión de los peores asesinos etarras, unos en régimen de tercer grado, otros en libertad condicional. La última acción en este sentido tiene como protagonista a quien fuera jefe del llamado «aparato militar» de ETA.
La consejería de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, dirigida por la socialista María Jesús San José, ha autorizado un nuevo tercer grado al etarra Juan Antonio Olarra Guridi, quien había sido condenado a más de mil años de cárcel como responsable, entre otros, del atentado en 2002 contra la casa cuartel de Santa Pola (Alicante) donde murió una niña de tan solo seis años.
Recordemos que aunque esta sanguijuela etarra ya recibió en el mes de mayo la progresión de grado, ésta fue revocada en el mes de julio por el Juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional. Ahora, poco más de dos meses después, el Gobierno vasco vuelve a aprobarla asegurando que el interno ha hecho «una reflexión personal».
Olarra Guridi fue condenado por el atentado terrorista perpetrado en el madrileño barrio de Vallecas en 1995, y en el que seis personas perdieron la vida. La condena ascendió a 1.253 años de cárcel. Asimismo, fue condenado también por el atentado con coche bomba en la calle Corazón de María contra Juan Junquera, en noviembre de 2001, a más de 1.000 años de prisión; en él resultaron heridas un centenar de personas.
Recordemos que Juan Antonio Olarra Guridi fue responsable del llamado «aparato militar» de la banda asesina ETA hasta su detención en Francia en 2002. De manera pública, nunca ha condenado el terrorismo etarra, ni ha mostrado arrepentimiento por sus numerosos crímenes.
En declaraciones a La Gaceta, el diputado de VOX y víctima del terrorismo Francisco José Alcaraz ha afirmado que «la amnistía encubierta al etarra Olarra demuestra que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene prisa por cumplir con los acuerdos alcanzados con la banda terrorista ETA y su brazo político, Bildu». Añade que el Gobierno «tiene que sacar a la calle el mayor número de terroristas para cumplir con el pacto que inició en su día Rodríguez Zapatero» con la banda asesina.
Alcaraz asegura que se trata de «otra traición más a las víctimas del terrorismo«, y «otra traición más al pueblo español», y demuestra que el Ejecutivo de Sánchez «se ha convertido en el mejor Gobierno para los terroristas nacionales e internacionales».