
Boletines mensuales de inmigración del Centro de Coordinación Regional de Canarias de la Guardia Civil, a los que ha tenido acceso LA GACETA, describen el mecanismo de la ruta atlántica en los meses en que España batió su récord de llegadas. Señalan un punto concreto: La Güera, en el extremo sur del Sáhara Occidental, frente a Nuadibú. Desde allí salió la mayoría de los cayucos que llegaron a Canarias en el invierno de 2024 y 2025. Y allí, según la propia Guardia Civil, nadie losdetuvo.
El boletín de diciembre de 2024 lo escribe sin rodeos. Las salidas desde Mauritania «se han producido desde la zona de La Güera, territorio del Sáhara bajo control del Ejército de Tierra de Mauritania, quien realiza la vigilancia terrestre, correspondiendo la vigilancia marítima a Marruecos y por parte de este país no se ha producido ninguna intervención en dicha zona». Ese mes, el 71,79% de las embarcaciones llegadas a Canarias partieron de costas bajo control mauritano, aunque en realidad la mayor parte lo hicieron desde el área citada en la que el régimen marroquí ejerce un control marítimo. El archipiélago cerró 2024 con 46.755 llegadas, la cifra más alta de su historia.
El informe de febrero de 2025 añade la otra mitad. La Guardia Civil tiene agentes desplegados en Mauritania con la colaboración de las autoridades locales, pero el boletín reconoce que su actuación se ve «imposibilitada en la zona de La Güera, por la singularidad del control de la zona». Mauritania vigila por tierra. Marruecos debería vigilar por mar. España no puede entrar. El tramo desde el que zarpa el grueso de los cayucos queda, en la práctica, sin control.
El resultado lo cuantifica el boletín de enero de 2025. Las interceptaciones en origen, los inmigrantes detenidos en las costas africanas antes de embarcar, cayeron de 1.992 en enero de 2024 a 517 un año después. El informe atribuye el desplome «especialmente a la falta de eficacia en las costas de la zona de Cabo Blanco en Mauritania, origen de la mayor parte de los cayucos arribados a Canarias». Ese mes, el 79% de las embarcaciones que llegaron al archipiélago habían salido de allí. En noviembre de 2024 el peso mauritano era del 41,34%. En febrero de 2025 seguía en el 60%, con la peculiaridad de que un gran peso de las embarcaciones partían en realidad desde La Güera.
Los mismos documentos demuestran que Marruecos sí contiene cuando decide hacerlo. En diciembre de 2024 sus fuerzas interceptaron 23 embarcaciones con 1.282 inmigrantes en las costas de Marruecos y el Sáhara. En La Güera, ninguna. En febrero de 2025 interceptaron siete embarcaciones con 748 inmigrantes. Ese mes las llegadas desde costas marroquíes a Canarias se concentraron en cuatro días, del 9 al 12, y después se cortaron. En enero, las salidas desde Tan-Tan se agruparon entre los días 4 y 7. El patrón que describen los boletines es el de un grifo que se abre y se cierra, no el de un país desbordado.
Casi dos años después el esquema se repite. Tras el blindaje de Ceuta por las avalanchas de julio, la presión se ha desplazado a la ruta atlántica. Según los datos del Ministerio del Interior recogidos por la prensa canaria, en septiembre de 2026 llegaron 2.100 inmigrantes ilegales al archipiélago frente a 737 en el mismo mes de 2025, casi el triple. Entre julio y septiembre desembarcaron un total de 3.425, lo que podría evidenciar la antesala de un nuevo estallido migratorio. Fuentes policiales consultadas por este medio sitúan el origen marroquí en seis de cada diez pateras, cuando en 2025 apenas suponía un tercio.
Los boletines documentan tres hechos; que Marruecos tenía asignada la vigilancia marítima de la zona de la que salían la mayoría de los cayucos, que no intervino allí durante los meses de mayor presión y que, en el mismo periodo, sí interceptaban a cientos de inmigrantes en otros tramos de su costa. También documentan que la Guardia Civil no puede operar en La Güera y que las interceptaciones en origen se desplomaron pese al acuerdo de 210 millones firmado por la Unión Europea con Mauritania en febrero de 2024 y a las partidas que España viene transfiriendo a Rabat.