
Una mujer ceutí ha denunciado en el programa En Boca de Todos, de la cadena Cuatro, la situación de desprotección que vive la ciudad autónoma ante la llegada masiva de inmigrantes ilegales marroquíes, centrando su testimonio en un hecho especialmente grave: la Policía desplegada en Ceuta no tiene orden de detener a estos inmigrantes aunque cometan delitos.
Según el relato de la mujer, esta noche en su barrio ha sido imposible dormir debido a las peleas entre los propios inmigrantes. «Hemos visto una pelea aquí en el centro y la policía lo único que puede hacer es contenerlo. Están reventados», explicó. Relató que le habían metido la mano en el bolso y, al avisar a un agente, este le respondió literalmente: «Mira, vamos a darnos la vuelta porque es que no tengo orden ni de detenerlos». El policía, según su testimonio, se limitó a dar media vuelta y marcharse.
La ceutí atribuyó esta pasividad a la distribución de efectivos: «La mitad de la policía se ha ido al helipuerto a recoger a Pedro Sánchez y a Marlaska y la otra mitad está en la frontera. Y las ambulancias están para los inmigrantes». Consecuencia directa, dijo: «Si a mí me da un infarto o a cualquier ciudadano de Ceuta nos pasa algo, estamos desprotegidos, tanto policialmente como sanitariamente».
Describió un clima de miedo generalizado. «No se puede salir a la calle. Están apedreando coches, no se pueden acceder. En mi casa hemos echado el pestillo, pero esta noche han subido a las azoteas». Añadió que lleva un bolsito pequeño precisamente para dificultar los robos, y que le intentaron sustraer el móvil o el dinero. «Claro que tengo miedo. Llevamos recorrido desde las ocho y media de la mañana y nos hemos encontrado gente de Ceuta como seis o siete. Nadie más, porque la gente tiene miedo».
La mujer, que se identificó como española y recordó que «Ceuta jamás ha sido de Marruecos», criticó con dureza que desde los platós se minimice su sufrimiento: «Nos ignoráis como una puñetera mierda y desde un puto plató, donde vosotros no estáis viviendo lo que nosotros, no podéis decir que no podemos vivir con miedo». Afirmó que la gran mayoría de los llegados son violentos, que han insultado en árabe a la cámara, que pedían comida mientras llevaban móvil y tabaco, y que incluso compraban teléfonos nuevos porque «los móviles que traen en la funda vienen con dinero».
Como colofón, anunció que las fiestas patronales de Ceuta han sido suspendidas a causa de la situación. Su testimonio pone el foco en una denuncia clara: la Policía actúa con las manos atadas por falta de órdenes para detener a quienes, siendo inmigrantes ilegales, cometen delitos en plena vía pública, dejando a los vecinos de Ceuta en una situación de absoluta indefensión.