
La implantación de la baliza V16 ha vuelto a situarse en el centro del debate después de un grave accidente ocurrido el pasado 18 de agosto en la N-322, en el que fallecieron dos conductores mayores de 60 años. Fuentes de la Guardia Civil de Tráfico consultadas apuntan a las dificultades de visibilidad que puede presentar este dispositivo en determinadas circunstancias, especialmente cuando se coloca sobre vehículos de gran altura.
El siniestro se produjo antes del amanecer después de que un SsangYong Rodius sufriera una avería y quedara detenido en el arcén. Su conductor señalizó el vehículo colocando la V16 sobre el techo, aunque la altura del automóvil, superior a 1,80 metros, habría dificultado que la luz pudiera ser advertida con suficiente antelación por quienes circulaban en el mismo sentido.
Fue entonces cuando el conductor de un Ford Kuga, que había partido la noche anterior desde Barcelona en dirección a Jaén, se encontró con el vehículo averiado. Al percatarse de su presencia, habría realizado una maniobra brusca para evitarlo y terminó invadiendo el sentido contrario, donde chocó frontalmente contra otro automóvil. Los conductores de ambos vehículos implicados en la colisión perdieron la vida.
Según fuentes del Cuerpo, el propietario del coche averiado explicó posteriormente a los agentes que él mismo se había dado cuenta de que la baliza V16 apenas resultaba visible desde determinados ángulos. Precisamente por ello, en los instantes previos al choque se encontraba intentando modificar su ubicación en lugar de permanecer protegido fuera de la calzada.
El accidente se encuentra actualmente judicializado y serán las investigaciones las que determinen las circunstancias exactas del siniestro. Entre los agentes existe, según las mismas fuentes, la duda de si una señalización mediante los antiguos triángulos habría permitido advertir antes de la presencia del vehículo detenido, al colocarse estos a cierta distancia del punto de la avería.
El episodio se produce además en un verano marcado por un elevado número de fallecidos en carretera. En uno de los últimos fines de semana se contabilizó una veintena de víctimas mortales, una cifra superior a los registros habituales mencionados para estas fechas. No obstante, ese incremento por sí solo no permite establecer una relación causal con la introducción de la V16.
A esta preocupación se suma otro factor señalado por agentes de Tráfico: el deterioro y la falta de conservación de algunas carreteras. Uno de los miembros del Cuerpo consultados asegura que el asunto se ha convertido en motivo habitual de conversación entre compañeros y sostiene que este verano el mantenimiento es especialmente deficiente, hasta el punto de denunciar que en determinados lugares «no pasan ni las barredoras limpiando arcenes».
El caso de la N-322 ha reabierto así las dudas sobre la eficacia de la baliza V16 en escenarios concretos. Aunque está concebida para aumentar la seguridad evitando que el conductor tenga que desplazarse por la carretera para colocar los triángulos, los agentes consultados plantean que su visibilidad puede verse comprometida cuando se instala sobre vehículos especialmente altos, una circunstancia que consideran necesario analizar tras este accidente mortal.