Un operativo de la comisaría de Portal de Foronda contra el tráfico de drogas en Vitoria ha destapado una presunta organización criminal cuyos integrantes habrían compaginado la venta de estupefacientes con el cobro de prestaciones sociales del Gobierno vasco. La investigación de la Ertzaintza, desarrollada durante un año y medio, se ha saldado con cinco detenidos, entre ellos tres hermanos considerados los principales responsables de una red que habría operado en la capital alavesa desde 2014.
Los investigadores calculan que la organización podía obtener unos 20.000 euros mensuales de beneficio gracias a la distribución de cocaína y otras sustancias. Su actividad se concentraba en una vivienda del barrio de Coronación, considerada uno de los mayores puntos de venta de droga de Vitoria, por la que, según los residentes de la zona, pasaban diariamente entre 15 y 20 compradores.
Pese a esos presuntos ingresos, varios de los investigados figuraban como beneficiarios de ayudas públicas gestionadas por Lanbide, el Servicio Vasco de Empleo. Dos de los supuestos cabecillas percibieron conjuntamente más de 168.000 euros a través de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y la Prestación Complementaria de Vivienda (PCV).
Uno de ellos, de 57 años, llevaba recibiendo prestaciones desde mayo de 2012. Hasta el pasado 30 de septiembre había acumulado 112.276,04 euros, repartidos entre 94.660,22 euros de RGI y 17.615,82 euros destinados a sufragar el alquiler. Además, su nombre ya había aparecido en investigaciones policiales relacionadas con el tráfico de drogas desde 2014, aunque aquellas pesquisas no desembocaron en condenas.
Su hermano de 44 años, también detenido, cobró 56.102,28 euros entre mayo de 2014 y julio de 2019, de los cuales 40.218,95 correspondían a la RGI y otros 15.883,33 a ayudas para la vivienda. En 2025 tuvo que reintegrar 2.058,13 euros por cantidades percibidas indebidamente.
La situación económica declarada por los sospechosos contrastaba con su patrimonio y nivel de vida. Aunque ninguno de los tres hermanos tenía una ocupación laboral conocida, utilizaban dos Porsche Cayenne y un Volkswagen Golf GTD de reciente adquisición, además de controlar al menos tres inmuebles en Vitoria. Los dos Porsche fueron intervenidos durante la operación, mientras que los agentes continuaban buscando el tercer vehículo.
El menor de los hermanos había llamado la atención meses antes al acudir con uno de los Porsche a la celebración del final del Ramadán, el pasado 20 de marzo, en el aparcamiento del Buesa Arena. Según la información publicada por El Correo, hasta su detención no tenía antecedentes policiales registrados.
En los registros, los agentes encontraron 50 gramos de cocaína y 8.640 euros en efectivo. Los cinco arrestados quedaron en libertad provisional con cargos, con la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado y la retirada de sus pasaportes.
La investigación también ha revelado que tres de los cinco implicados habían conseguido acceder a prestaciones sociales, mientras que otros dos vieron rechazadas sus solicitudes. Según las fuentes policiales citadas por el periódico, algunos podrían continuar percibiendo ayudas mientras no concurra una causa legal que permita suspenderlas.
Los investigadores sospechan, además, que parte de las ganancias del presunto negocio ilegal podría haberse enviado al extranjero para adquirir propiedades, una hipótesis que todavía no se ha acreditado judicialmente. Por el momento, los cinco investigados permanecen en libertad provisional y se mantiene la presunción de inocencia mientras continúa el procedimiento.