Las investigaciones sobre la presunta trama de adjudicaciones amañadas en Navarra siguen arrojando conexiones inquietantes. El Español ha revelado que dos empresas clave en esta red –una relacionada con el PSOE y otra con el entorno del PNV– comparten sede en un mismo piso de Pamplona, según ha adelantado Libertad Digital. En el centro de ambas operaciones está el empresario Antxon Alonso.
Por un lado, Alonso es socio de Santos Cerdán, secretario de Organización del PSOE, en la empresa Servinabar. El documento de constitución de esta sociedad fue ocultado hasta su incautación por la UCO. Servinabar está registrada en la Calle San Nicolás, 1, 2.º de Pamplona, y recibió adjudicaciones públicas bajo sospecha.
Por otro lado, Alonso figura como administrador único de Alegure, una firma donde aparece como socio minoritario el industrial Iñaki Alzaga, hombre vinculado al PNV. Alzaga ha ocupado cargos en empresas como Euskaltel, Nortegas y el Grupo Noticias, editor de medios nacionalistas como Deia y Diario de Noticias de Navarra. Alegure, al igual que Servinabar, tiene su sede en la misma dirección: Calle San Nicolás, 1, 2.º.
La UTE formada por Acciona y Servinabar recibió contratos en Navarra. Pero también se investiga otra adjudicación en 2018 para construir un colegio en Arbizu, por 2,6 millones de euros, otorgada a Acciona en alianza con Alegure.
El caso se complica con el rastro de pagos realizados desde Talde –una firma de capital riesgo ligada al extesorero del PNV, José María Zalbidegoitia– a Noran Coop, sociedad vinculada a Alonso y a Koldo García. Los pagos se realizaron justo antes de momentos clave en la historia reciente del PSOE: las primarias de 2017 y la moción de censura contra Rajoy en 2018.