«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
«El sesgo es sistemático y que nadie lo corrige»

La farsa del CIS: desde que llegó Tezanos ha sobreestimado a la izquierda en 44 de las 45 elecciones que se han celebrado

José Félix Tezanos. LA GACETA

La llegada de José Félix Tezanos al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en el año 2018 marcó el inicio de un patrón que el periodista de datos Kiko Llaneras califica de indefendible: el organismo público ha sobreestimado sistemáticamente a la izquierda (PSOE, Sumar y formaciones afines) en 44 de las 45 elecciones analizadas desde entonces.

Según el análisis de Llaneras, se trata de un fallo sistemático y repetido casi en cada convocatoria. «Es el mismo error 40 veces», resume. Imaginar lanzar dardos contra una diana y que todos caigan del mismo lado ilustra, a su juicio, una decisión deliberada de no corregir. El resultado es que una institución pública desinforma, dañando su propia credibilidad y la de otras.

El gráfico que acompaña el análisis muestra líneas que conectan la estimación del CIS con el resultado real de la izquierda en cada elección: en 44 de 45 casos la línea desciende, confirmando la sobreestimación. Solo una excepción aparece en gris. Destacan casos como las generales de 2023, las europeas de 2024, las autonómicas de Cataluña, Galicia y País Vasco de 2024, Extremadura 2025 o Andalucía, Castilla y León y Aragón en 2026.

Además del sesgo, las estimaciones del CIS bajo Tezanos se han demostrado imprecisas y peores que las de las encuestadoras habituales. Según Llaneras, han sido peores que la media en 16 de 18 elecciones, peores que el promedio en las 18 y nunca la mejor (seis veces la peor). Aunque en las generales de 2019 (abril) y 2023 fue más preciso que algunos sondeos privados, no superó el promedio del conjunto y volvió a sobreestimar a la izquierda. En el 23-J, el CIS proyectó unos 171 escaños para PSOE y Sumar frente a los 152 reales (mientras el promedio de encuestas les daba alrededor de 142). «Si siempre predices más votos de izquierda, ¿es realmente un acierto o un efecto ‘reloj parado’?», se pregunta el analista.

El origen del sesgo, según Llaneras y otros expertos demoscópicos, está en la muestra: responde más gente de izquierdas de la que existe en la población (visible en el recuerdo de voto, que no coincide con los resultados reales). El CIS no corrige suficientemente este desequilibrio en su «cocina», a diferencia de la mayoría de casas privadas. Tras la llegada de Tezanos se eliminó la ponderación por recuerdo de voto, un ajuste clásico para corregir este problema. El propio Tezanos ha admitido en el pasado que las encuestas del CIS «tienden a sobreestimar el voto de izquierda», aunque lo ha atribuido a una supuesta inclinación sociológica de España hacia el centro-izquierda y a la influencia de los medios.

Análisis previos coinciden en la dirección del error. Informes citados en el Senado y por consultoras como SocioMétrica hablan de sobreestimaciones de la izquierda en más del 90% de las elecciones desde 2018 (37 de 40 en un recuento, 41 de 42 en otro), con desviaciones medias de varios puntos a favor de ese bloque y en contra de PP y VOX. El presupuesto del CIS ha aumentado significativamente en el mismo periodo.

Llaneras concluye que el sesgo es sistemático y que nadie lo corrige. «¿Se puede justificar eso? No». El CIS, antaño una referencia útil, ha perdido prestigio por este patrón y por otros problemas en sus estimaciones. Los datos brutos pueden seguir siendo de interés, pero requieren cautela y ajustes que el organismo no aplica de forma suficiente.

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