
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil subraya en el informe, relativo a la adjudicación de contratos públicos por parte del Gobierno de Canarias, que se muestra «no sólo la influencia de Víctor de Aldama» en el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana sino también «en otros órganos de decisión» mediante el «binomio Koldo-Ábalos».
La mediación de Koldo y el entonces viceconsejero de la Presidencia del Gobierno de Canarias y unos meses director del Servicio Canario de Salud, Antonio Olivera, también se acredita ante los retrasos en los pagos, ya que Rotaeche se mostró molesto con el Gobierno canario de Torres porque no había abonado la totalidad de las facturas emitidas. «El mamón aquí es Canarias», le dijo Rotaeche —titular de Soluciones de Gestión— a De Aldama, así como si podían «tirarles un coco», mientras el presunto conseguidor también se quejó: «Falta el puto Canarias».
Para solucionar esta queja, los dueños de Soluciones de Gestión terminaron contactando con Koldo García ante las dilaciones en los pagos de las mascarillas, debido a las dudas por un informe del Servicio de Prevención de Riesgos sobre material no apto para uso sanitario.
En concreto, Koldo llegó a mandar un mensaje a Olivera: «Por favor, arréglalo que me están volviendo loco estos tíos». El entonces viceconsejero canario le contestó que ya había avisado por WhatsApp —entiende la UCO que a Ana María Pérez— y que se iban a encargar de confirmarlo.
La UCO busca más pruebas de la trama que cerca al expresidente del archipiélago y actual ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Según informan los investigadores a la Audiencia Nacional, rastrean el contenido de un total de 84 dispositivos y un millón de correos electrónicos y no se descarta ampliar el informe.