
La Guardia Civil, en una operación conjunta con la Guardia Nacional Republicana de Portugal (GNR), ha desarticulado la mayor red criminal dedicada a la fabricación y botadura de embarcaciones semirrígidas para el narcotráfico en la Península. La organización había establecido fábricas ilegales en Portugal para sortear la prohibición española sobre este tipo de lanchas de gran potencia, empleadas para introducir droga por mar.
Las autoridades localizaron los centros de producción clandestinos en la desembocadura del río Tajo, cerca de Lisboa y Setúbal, desde donde se organizaban envíos masivos de cocaína y hachís hacia España. La investigación arrancó hace meses en marzo de 2025, cuando se lanzó el golpe coordinado para desmantelar por completo la estructura criminal.
El operativo se ha saldado con decenas de detenciones, más de 80 registros, y la incautación de 18 embarcaciones, 52 motores, armas, vehículos, joyas, siete toneladas de hachís y 650 kilos de cocaína. En total, el valor estimado de los bienes y sustancias intervenidas supera los 36 millones de euros.
Con esta operación, la Guardia Civil ha logrado desarticular la principal infraestructura de transporte marítimo de droga en el sur de Europa, en un momento de creciente preocupación por el auge del narcotráfico en el Campo de Gibraltar y otras zonas costeras.