
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha alertado este domingo de nuevos intentos de entrada ilegal en Ceuta mediante parapentes lanzados desde territorio marroquí, un método sobre el que los agentes aseguran haber advertido desde comienzos de año y cuya existencia, denuncian, fue negada por el Ministerio del Interior.
La asociación ha difundido imágenes de lo que describe como «un nuevo vuelo sobre la frontera», apenas dos días después de que un inmigrante subsahariano muriera cuando trataba de acceder a la ciudad autónoma mediante este mismo sistema.
Según la AUGC, quienes utilizan esta vía despegan desde la zona conocida como La Mujer Muerta, una elevación situada junto a la localidad marroquí de Belyounech y próxima al perímetro fronterizo de Benzú. «Negarlo no lo hace desaparecer. Sólo impide dotar medios y adaptar los dispositivos de vigilancia a tiempo», ha advertido la asociación.
El nuevo método añade otra dificultad al control de una frontera que permanece sometida a una enorme presión migratoria. Frente a las entradas por tierra, mar o a nado que se han sucedido durante las últimas semanas, el parapente permitiría sobrevolar parte del dispositivo físico fronterizo y tratar de aterrizar directamente en territorio español.
Los guardias civiles destinados sobre el terreno habían alertado ya, según la asociación, de un «fenómeno incipiente» que suponía tanto un problema para la seguridad fronteriza como un grave riesgo para quienes intentaban cruzar de esta manera. La muerte registrada este viernes evidenció precisamente ese peligro.
🔴 CEUTA, HACE UNAS HORAS
— AUGC Guardia Civil 🇪🇸 (@AUGC_Comunica) August 8, 2026
🪂 Lo avisamos en enero. @interiorgob respondió por escrito al Congreso que las entradas en parapente no existían.
⚠️ El viernes, un joven murió al precipitarse al mar en el entorno del espigón de Benzú intentando entrar así. Primer fallecido… pic.twitter.com/ZGDN76ufxr
La polémica se remonta al pasado enero. La AUGC afirma que ya entonces comunicó la existencia de intentos de entrada mediante parapente basándose en datos y testimonios obtenidos directamente por agentes destinados en Ceuta.
La cuestión acabó llegando al Congreso después de que el diputado del PP Javier Celaya presentara una pregunta parlamentaria sobre esta nueva modalidad de entrada. Según denuncia ahora la asociación profesional, el Ministerio del Interior negó entonces que el fenómeno estuviera produciéndose.
Los guardias civiles recuperan esa respuesta institucional después de las nuevas imágenes para cargar contra la actuación del departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska. «La presión sobre Ceuta persiste. No se puede bajar la guardia», han insistido.
La AUGC sostiene que negar o minimizar este tipo de episodios tiene consecuencias operativas para los agentes.
«Negar la existencia de estos episodios no contribuye a mejorar la seguridad, sino que dificulta la adopción de medidas preventivas, la dotación de medios adecuados y la adaptación de los dispositivos de vigilancia ante métodos cada vez más sofisticados utilizados por las redes de inmigración irregular», señala la asociación.
Los representantes de los guardias civiles reclaman que Interior escuche a quienes trabajan directamente en la frontera y aumente los recursos humanos, materiales y tecnológicos disponibles en Ceuta. También exigen abordar la crisis migratoria con «transparencia, realismo y responsabilidad institucional».