
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción investigan si Pedro Sánchez utilizó dinero de procedencia irregular para financiar su campaña en las primarias del PSOE de 2017, en las que consiguió imponerse a Susana Díaz y Patxi López y recuperar el liderazgo de la formación socialista. Las sospechas forman parte de una pieza separada declarada secreta que instruye el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, según ha desvelado este martes El Confidencial.
Las investigaciones se centran especialmente en las aportaciones económicas que recibió la candidatura del actual presidente del Gobierno y en la identidad de quienes participaron en su financiación. Los agentes pretenden averiguar si los donantes que aparecen reflejados en los registros oficiales entregaron realmente las cantidades atribuidas o si, por el contrario, se utilizaron sus nombres para introducir fondos cuya procedencia se desconoce. Por el momento, se trata de una hipótesis investigadora y no de una irregularidad judicialmente acreditada.
Para avanzar en estas comprobaciones, el magistrado solicitó al Tribunal de Cuentas la documentación relativa a los ingresos declarados durante aquellas primarias. Aunque el requerimiento también incluía información de las candidaturas de Susana Díaz y Patxi López, las pesquisas se estarían concentrando en el dinero utilizado por el equipo de Sánchez.
La documentación solicitada ya se encuentra en manos de la Audiencia Nacional. El organismo fiscalizador ha remitido al Juzgado Central de Instrucción número 2 un dispositivo de almacenamiento con información cifrada que recoge movimientos económicos de las primarias de 2017, registros bancarios del PSOE y aportaciones de militantes y cargos públicos. Estos archivos permitirán a los investigadores contrastar los ingresos declarados con las operaciones financieras registradas durante aquel proceso interno.
Uno de los principales focos de atención es Bancal de Rosas, la plataforma de micromecenazgo impulsada para sufragar la candidatura de Pedro Sánchez. La iniciativa, presidida por Francisco Martín, actual delegado del Gobierno en Madrid, consiguió reunir alrededor de 128.000 euros en pocas semanas mediante aportaciones particulares que, de media, rondaban los 50 euros.
Sin embargo, entre aquellas operaciones también figuraban transferencias superiores a 3.000 euros realizadas por personas cuyas identidades no han trascendido públicamente. Los fondos fueron gestionados inicialmente al margen de los mecanismos ordinarios de financiación de Ferraz, pese a que el Tribunal de Cuentas consideraba que las primarias debían someterse a las normas de financiación de los partidos políticos.
El PSOE, además, se ha negado a entregar a la comisión de investigación del Senado la relación de personas que contribuyeron económicamente a aquella campaña. No obstante, según la información publicada por El Confidencial, la documentación correspondiente ya ha sido facilitada a la Audiencia Nacional, que espera recibir un informe de la UCO con los resultados de su análisis.
La investigación también adquiere relevancia por el papel que desempeñaron José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García en el entorno de confianza de Sánchez durante su regreso a la Secretaría General. Los tres participaron en distintas etapas de la organización política y electoral del dirigente socialista y posteriormente quedaron vinculados a investigaciones judiciales relacionadas con el presunto cobro de comisiones ilegales por adjudicaciones públicas.
Los investigadores tratan de determinar si existe alguna conexión entre estos fondos y las aportaciones utilizadas para financiar las primarias. Esta posibilidad constituye precisamente uno de los extremos pendientes de esclarecer, sin que hasta el momento se haya acreditado que el dinero procedente de las supuestas comisiones terminara sufragando la candidatura de Sánchez.
Las sospechas sobre el funcionamiento de aquellos procesos internos se suman a las comunicaciones intervenidas por la Guardia Civil en las que Cerdán y Koldo García aparecían hablando sobre la introducción irregular de papeletas durante las primarias de 2014. En uno de los mensajes, el exsecretario de Organización socialista indicaba a su interlocutor: «Sin que te vea nadie y metes las dos papeletas». Otros testimonios apuntarían a que pudieron producirse prácticas similares en 2017, aunque estas afirmaciones tampoco permiten dar por demostrado un fraude en el resultado electoral.
La pieza separada sobre la financiación del PSOE fue abierta en diciembre de 2025 después de que trascendieran pagos en efectivo realizados por Ferraz a distintos dirigentes. Entre las operaciones examinadas destacan las 84 entregas de dinero en metálico recibidas por Santos Cerdán entre 2017 y 2025, que sumaron más de 30.000 euros y fueron justificadas mediante gastos de desplazamiento, manutención y otros conceptos relacionados con su actividad política.
Estas actuaciones se desarrollan en paralelo a otros procedimientos que afectan a antiguos responsables socialistas. Ábalos y Cerdán están investigados en causas vinculadas a presuntas adjudicaciones irregulares de contratos públicos, mientras que la gerente del PSOE, Ana Fuentes Pacheco, figura como investigada en otro procedimiento relacionado con supuestos pagos mediante facturas falsas a un abogado del entorno de Leire Díez.
En este último caso también se examinan determinados gastos publicitarios del PSOE durante la campaña de las elecciones europeas de 2024, aunque se trata de una investigación diferente de la que dirige Ismael Moreno sobre las aportaciones económicas de las primarias.
La UCO deberá determinar ahora si los ingresos de la candidatura de Pedro Sánchez en 2017 se corresponden con aportaciones auténticas y debidamente justificadas o si existen operaciones que requieran nuevas diligencias. Las conclusiones del informe policial serán fundamentales para establecer si las sospechas iniciales tienen suficiente fundamento y si procede ampliar las actuaciones judiciales.
La investigación judicial sigue bajo secreto y, por el momento, no se ha acreditado que Pedro Sánchez utilizara fondos ilícitos para recuperar el control del PSOE en 2017.