
La Mesa del Congreso, presidida por la socialista Francina Armengol, vetó el pasado 8 de junio —hace poco más de una semana— una Proposición no de Ley de VOX en la que pedía al Congreso de los Diputados «una condena de los sucesivos y graves escándalos de corrupción que afectan al Gobierno, al PSOE y al entorno personal de Pedro Sánchez y que están sumiendo» a España «en una espiral de degradación sin precedentes», y manifestar «la necesidad de una convocatoria inmediata de elecciones generales con el objeto de dar voz a los españoles en las urnas frente a la corrupción política, moral y económica que ha guiado la gestión de Pedro Sánchez». Pidió al grupo «reformular» el punto 2 porque «no cabe que la Cámara invada competencias constitucionales reservadas al presidente del Gobierno».
La proposición, firmada por la portavoz de VOX en el Congreso, Pepa Millán, entre otros diputados, afirmaba que «la llegada al poder de Pedro Sánchez ha sumido a nuestra Nación en una espiral de degradación institucional, social y económica sin precedentes, guiada exclusivamente por el lucro personal y económico de sí mismo, de su entorno más cercano y de su propio partido».
«Para ello, tanto Pedro Sánchez como sus colaboradores más cercanos, han tejido una tupida red de influencias — tanto nacionales como internacionales — que les ha permitido desplegar sin apenas retorsiones, la mayor trama de corrupción política, moral y económica de nuestra Historia (…). Junto al asalto institucional y a las cesiones al chantaje separatista, la invasión migratoria y la regularización masiva de más de medio millón de inmigrantes también representan el mayor exponente de la corrupción política de Sánchez«. «Unas políticas de puertas abiertas que no sólo han desmantelado nuestros servicios públicos; han destrozado nuestros barrios y han disparado la inseguridad, sino que, además, se traducen y tienen como principal objetivo la sustitución de nuestro pueblo y la captación de nuevos votantes con los que perpetuarse en el poder», subrayó el grupo parlamentario de VOX.
«Nuestra nación y nuestros compatriotas no pueden seguir siendo rehenes de un Gobierno mafioso, corrupto y criminal cuya continuidad pende de cesiones al separatismo y alianzas con todos los enemigos de España. Los españoles merecen un Gobierno que vele por la calidad de nuestros servicios públicos, que luche contra la inseguridad en nuestras calles, que facilite el acceso a la vivienda a jóvenes y familias y que defienda, sin fisuras y en todo caso, la soberanía y la unidad de nuestra nación. Por todo ello, ante la degradación económica, social, institucional y política que sufren los españoles y, ante la gravedad de los hechos que se imputan a importantes figuras y colaboradores del actual Gobierno de la nación, urge la convocatoria inmediata de unas elecciones generales que permitan a los españoles disponer de un nuevo Gobierno limpio de corrupción que garantice la prioridad nacional y vele por nuestros servicios públicos», concluyó.