Cerca de 70 organizaciones integradas en la plataforma Escuela Laica han lanzado una campaña coordinada para reclamar la salida de la asignatura de Religión del horario lectivo en el sistema educativo español y promover la revisión de los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede de 1979, según publica El Español. La iniciativa se articula bajo el lema «Por una escuela pública y laica. Religión fuera de la escuela» y plantea que la enseñanza confesional se imparta exclusivamente como actividad extraescolar y fuera del horario obligatorio.
Los promotores de la campaña sostienen que la presencia de la Religión dentro del horario lectivo responde a un marco jurídico derivado del concordato firmado con el Vaticano, cuya actualización consideran necesaria para adecuarlo al principio constitucional de neutralidad religiosa del Estado. Asimismo, solicitan que las funciones del profesorado de Religión queden limitadas estrictamente a la docencia de esa materia y no incluyan otras tareas educativas dentro de los centros.
El debate coincide además con una evolución demográfica y sociológica clara. Según uno de los últimos barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el porcentaje de jóvenes que se declaran creyentes ha registrado un incremento tras décadas de descenso continuado. Entre los ciudadanos de 18 a 24 años, la proporción ha pasado del 33,9 % en 2021 al 38,5 % en 2025. En el grupo de 25 a 34 años, el porcentaje ha aumentado del 35 % al 37,9 % en el mismo periodo.
A pesar de esta evolución, las organizaciones que impulsan la campaña sostienen que la asignatura de Religión pierde peso progresivamente en las aulas. Según los datos que manejan, el número total de estudiantes matriculados en esta materia en el conjunto del sistema educativo habría descendido en la última década de 3,5 millones a 2,9 millones. En paralelo, indican que el número de docentes vinculados a la asignatura habría pasado de 25.000 a 36.000 profesores.
En este contexto, formaciones de ultraizquierda como Sumar y Compromís han registrado en el Congreso de los Diputados una iniciativa para instar al Gobierno a aprobar un decreto que sitúe la enseñanza religiosa fuera del horario lectivo a partir del próximo curso escolar.
No obstante, las estadísticas oficiales ofrecen un panorama contrario. El informe Las cifras de la educación en España 2026, publicado por el Ministerio de Educación con datos del curso 2023-2024, indica que la asignatura de Religión sigue teniendo una presencia significativa, aunque con fuertes diferencias según etapas educativas, titularidad del centro y territorio.
El informe señala una marcada divergencia entre redes educativas. En los centros públicos, la mayoría del alumnado no opta por la asignatura de Religión en Primaria y ESO, mientras que en la red privada y concertada más del 80 % del estudiantado la cursa en esas mismas etapas. También existen contrastes territoriales significativos entre comunidades autónomas.
La plataforma promotora sostiene que la salida de la materia del horario lectivo permitiría eliminar la asignatura alternativa y liberar entre una y dos horas semanales que podrían destinarse al refuerzo de competencias básicas o a la atención educativa específica. No obstante, la aplicación de una medida de este tipo requeriría modificaciones en una ley orgánica, lo que implica una tramitación parlamentaria compleja.