
La Policía Nacional ha ordenado este lunes a los periodistas abandonar la entrada de la sede nacional del PSOE en la madrileña calle de Ferraz y situarse en la acera opuesta, una decisión inédita que, en la práctica, dificulta la labor informativa de los medios y limita la posibilidad de formular preguntas a los dirigentes socialistas que acudían a la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal presidida por Pedro Sánchez.
La medida se produce en un momento especialmente delicado para el partido. Apenas unos días antes, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registró la sede socialista en el marco de la investigación judicial sobre la presunta trama de las denominadas cloacas del PSOE, una causa que indaga supuestas maniobras para obstaculizar investigaciones que afectan al partido, al Gobierno y al entorno familiar del presidente del Ejecutivo.
Hasta ahora, los periodistas se situaban habitualmente junto a la puerta principal del número 70 de la calle Ferraz durante las reuniones de la Ejecutiva Federal. Desde ese punto podían preguntar a los dirigentes que accedían a pie al edificio. Este lunes, sin embargo, los profesionales de los medios fueron desplazados a la acera opuesta, entre los números 33 y 35 de la misma calle, una distancia que dificulta notablemente el contacto con los cargos socialistas.
La decisión provocó sorpresa entre los informadores desplazados a la sede. La nueva ubicación impide realizar con normalidad una de las funciones habituales de la cobertura política: interpelar directamente a los responsables del partido sobre la actualidad y las investigaciones que les afectan.
Desde Ferraz niegan que la orden partiera del PSOE. Fuentes socialistas aseguran que la medida corresponde exclusivamente a la Policía Nacional, encargada de la seguridad en las inmediaciones de la sede, y sostienen que el partido no tiene competencias sobre los dispositivos de seguridad desplegados en la vía pública.
Las mismas fuentes afirman que no solicitaron ningún cambio a los agentes y apuntan a que la decisión podría responder a criterios de seguridad. Según explican, la responsabilidad del PSOE en esta materia se limita al interior de las instalaciones.
La circunstancia adquiere una especial relevancia política por el contexto en el que se produce. El desplazamiento de los periodistas coincide con una de las mayores crisis que afronta el PSOE desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, tras la investigación judicial sobre las presuntas cloacas socialistas y mientras continúan apareciendo nuevas derivadas sobre las actuaciones de dirigentes y exdirigentes vinculados al partido.
La reunión de la Ejecutiva Federal de este lunes era la primera que celebraban los socialistas después del registro de la UCO en Ferraz, una actuación que situó de nuevo a la dirección del partido en el centro de la atención mediática y política. La nueva ubicación impuesta a los medios ha añadido un elemento más de tensión a una jornada marcada por las preguntas pendientes sobre las investigaciones que cercan al entorno socialista.