
La Policía Nacional ha identificado a varios miembros de una organización criminal asentada en Nigeria que se dedicaba a extorsionar a ciudadanos españoles con amenazas de divulgar contenido íntimo. La investigación, denominada Operación TEKNON, ha permitido localizar a los responsables y rastrear el dinero obtenido a través del chantaje. La Jefatura Superior de Policía de Canarias ha sido la encargada de coordinar las pesquisas.
Este grupo criminal operaba mediante la creación de perfiles falsos en redes sociales, utilizando imágenes de mujeres atractivas para captar la atención de hombres españoles. Una vez que establecían confianza con la víctima, conseguían fotos y vídeos de carácter privado, con los cuales procedían a la extorsión. Las amenazas consistían en la divulgación del material comprometedor o incluso la falsa acusación de pedofilia, alegando que la persona con la que interactuaban era menor de edad.
Los extorsionadores aumentaban la presión asegurando que conocían a todos los contactos de la víctima, obtenidos previamente a través de redes sociales, y que, si no realizaban el pago exigido, su reputación quedaría destruida. En algunos casos, las víctimas accedieron a transferir dinero para evitar la difusión de su material íntimo. Hasta ahora, se han registrado denuncias en diversas ciudades españolas como Albacete, Alicante, Cáceres, Gijón, Valladolid, A Coruña y Las Palmas de Gran Canaria.
No todas las víctimas contaban con recursos económicos para satisfacer las demandas del grupo criminal. En estos casos, los delincuentes los coaccionaban para que colaboraran con ellos, actuando como intermediarios financieros. Bajo presión, algunas víctimas aceptaron recibir transferencias de otras personas afectadas, convirtiendo el dinero en criptomonedas y enviándolo a billeteras digitales controladas por la organización. De esta manera, pasaban de ser víctimas a participantes involuntarios en el blanqueo de capitales.
Gracias al trabajo de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, que empleó herramientas avanzadas de rastreo de criptoactivos, se ha logrado seguir el rastro del dinero ilícitamente obtenido. Las investigaciones han revelado que las billeteras digitales utilizadas pertenecen a individuos de nacionalidad nigeriana con edades comprendidas entre 20 y 35 años.