
La vivienda continúa siendo el principal problema de España para los ciudadanos y ha vuelto a marcar un máximo histórico en el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). El estudio correspondiente al mes de mayo sitúa esta cuestión cerca del 50% de menciones, pero también refleja otro dato relevante: la inmigración sigue ganando peso entre las preocupaciones de los españoles y ya ocupa la tercera posición.
Según la encuesta, la vivienda alcanza el 49,8% de respuestas y consolida una tendencia al alza que coincide con el encarecimiento de los alquileres, la escasez de oferta y las crecientes dificultades para acceder a una vivienda, especialmente entre los jóvenes.
Mientras tanto, la inmigración escala hasta el 18,9% de menciones y se afianza entre los asuntos que más inquietan a los ciudadanos. El dato supone un nuevo avance de esta preocupación en un contexto marcado por el aumento de la presión demográfica en determinadas zonas, la saturación de servicios públicos y el debate político sobre el control de las fronteras y las políticas de regularización impulsadas por el Gobierno.
La crisis económica aparece en segunda posición con un 20,7%. De hecho, la distancia entre la tercera preocupación nacional y otros problemas tradicionales continúa reduciéndose.
El barómetro fue elaborado durante la campaña de las elecciones autonómicas andaluzas y antes de que trascendiera el denominado «caso Zapatero«. Sus resultados reflejan una creciente inquietud ciudadana por dos fenómenos que cada vez aparecen más relacionados en el debate público: la dificultad para acceder a una vivienda y el fuerte crecimiento poblacional registrado en España durante los últimos años.