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La Audiencia Nacional investiga ya la estructura digital

La trama digital del 23-S: grupos privados preparaban desde agosto otra invasión en Ceuta

Inmigrantes ilegales en Ceuta. Europa Press

La convocatoria para intentar una nueva invasión en Ceuta este 23 de septiembre lleva semanas gestándose en grupos privados de WhatsApp y Facebook. Desde comienzos de agosto, usuarios integrados en comunidades dedicadas específicamente a organizar cruces desde Marruecos discutían fechas, rutas y estrategias y terminaron señalando el día de las elecciones legislativas marroquíes como una nueva oportunidad para alcanzar territorio español.

La investigación, publicada por Maldita, permite reconstruir cómo la movilización evolucionó después de la invasión de los días 30 y 31 de julio. El medio ha monitorizado alrededor de treinta grupos de WhatsApp relacionados con entradas hacia Ceuta y Melilla y ha constatado que parte de los mismos usuarios que preparaban un nuevo intento para el 15 de agosto comenzaron posteriormente a mover la fecha hasta el 23 de septiembre.

La elección del día no fue casual. En varios de esos chats se planteaba aprovechar la celebración de las elecciones en Marruecos ante la idea de que las fuerzas de seguridad del país tendrían que concentrarse en otros puntos del territorio.

Uno de los participantes escribió en un grupo creado inicialmente para el 15 de agosto que aquella fecha ya no era adecuada y señaló directamente el día 23 como alternativa por coincidir con los comicios. Otros usuarios comenzaron posteriormente a reproducir la misma propuesta en distintos grupos.

Los mensajes llegaron incluso a pedir que la nueva fecha no se difundiera públicamente para evitar que las fuerzas marroquíes pudieran anticiparse al movimiento. El 18 de agosto apareció en uno de los grupos de Facebook relacionados con estas entradas un llamamiento a preparar un nuevo intento durante septiembre, aunque reclamando que el día concreto permaneciera oculto.

Para entonces, la organización había dejado de limitarse a conversaciones genéricas. Ya existían grupos específicos de WhatsApp vinculados al 23-S, y al menos uno de sus administradores participaba también en chats utilizados para preparar el intento previsto para mediados de agosto.

La secuencia muestra una continuidad en las redes utilizadas para organizar las entradas. Tras la invasión de finales de julio, las conversaciones pasaron progresivamente desde grandes comunidades de Facebook a grupos de WhatsApp más reducidos y operativos.

Antes del 30 de julio, Maldita había monitorizado 21 grupos de Facebook en los que se promovían cruces hacia Ceuta. El mayor de ellos superaba los 190.000 miembros. El 27 de julio, uno de esos espacios difundió un enlace a un grupo de WhatsApp acompañado del mensaje «Grupo de WhatsApp para intentar entrar/cruzar hacia Ceuta».

Entre finales de julio y comienzos de agosto se compartieron al menos 19 enlaces diferentes a grupos de WhatsApp relacionados con los cruces. En apenas unos días, la organización migró hacia canales privados donde resultaba más sencillo discutir rutas y fechas lejos de los grandes espacios públicos de Facebook.

La mecánica utilizada en esos chats muestra un nivel de organización mayor que el de simples comentarios espontáneos en redes sociales. En algunos grupos existía una persona que ejercía como voz principal y trataba de fijar el plan, mientras se utilizaban encuestas para decidir tanto la fecha como el punto de entrada.

Los participantes llegaron a votar si era preferible intentar alcanzar Ceuta por zonas de bosque o por mar e incluso discutieron la posibilidad de dirigir el intento hacia Melilla.

También circuló desinformación destinada a alimentar las expectativas de entrada. Durante la preparación del 15 de agosto se viralizó un falso mensaje que aseguraba que España abriría temporalmente la frontera y permitiría el paso durante varias horas. El Gobierno español tuvo que desmentir que fuese a permitirse un acceso incontrolado.

La frustración por el dispositivo policial marroquí terminó provocando el cambio de estrategia. Participantes de los grupos relataban cómo las fuerzas de seguridad los habían interceptado antes de aproximarse a la frontera y trasladado a ciudades alejadas del norte del país.

A partir de ahí comenzó a consolidarse la idea de esperar hasta septiembre.

La organización digital no se limitaba además a un único espacio. Investigaciones realizadas durante agosto localizaron decenas de perfiles de Instagram, comunidades de Facebook y grupos de WhatsApp dedicados a hablar de nuevas entradas en Ceuta. En algunos casos, los propios usuarios publicaban sus números telefónicos para ser incorporados a los chats privados.

La coordinación alcanzó también circuitos aparentemente destinados a captar a personas interesadas en emigrar. En grupos de Facebook vinculados con los cruces circularon falsas ofertas de empleo y supuestas ayudas para viajar a Europa que terminaban redirigiendo a un mismo grupo de WhatsApp con unos 700 miembros y cuatro administradores con prefijo telefónico marroquí.

La actividad de estas comunidades adquiere especial relevancia ahora que España y Marruecos han reforzado sus dispositivos ante el 23-S. Interior ha movilizado unidades adicionales en Ceuta y las autoridades marroquíes mantienen un amplio despliegue en los alrededores de Castillejos.

La convocatoria también ha circulado posteriormente a través de un grupo privado de Facebook que utiliza el nombre Gen.Z.212 y reúne a decenas de miles de miembros. Sin embargo, la reconstrucción cronológica demuestra que el 23 de septiembre ya se discutía en las redes dedicadas a organizar entradas desde Marruecos varias semanas antes.

Ese extremo resulta especialmente relevante porque el propio movimiento juvenil GenZ212 había advertido previamente sobre la existencia de páginas y cuentas que utilizaban su nombre sin autorización y había señalado que sus canales oficiales se concentraban en otras plataformas. Por ello, la autoría concreta de determinados llamamientos difundidos bajo esa denominación sigue sin estar acreditada.

La incógnita principal continúa siendo quién dirige realmente la red de grupos privados que ha mantenido viva la convocatoria.

La Audiencia Nacional investiga ya la estructura digital utilizada antes de la invasión de julio y trata de identificar a administradores, dinamizadores y difusores de los mensajes que movilizaron a miles de personas hacia la frontera.

Determinar si algunos de aquellos perfiles aparecen también detrás de los grupos creados para agosto y septiembre permitiría establecer si las sucesivas convocatorias responden a comunidades independientes o si existe una red estable capaz de reactivar periódicamente movilizaciones hacia Ceuta.

Lo que ya permiten acreditar las conversaciones recopiladas durante agosto es que el 23-S no nació con los mensajes que han circulado durante los últimos días. La fecha llevaba semanas moviéndose en chats privados utilizados por personas que ya habían preparado un intento anterior y que, tras descartarlo por el despliegue policial, comenzaron a buscar una nueva oportunidad para llegar a Ceuta.

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