
El sumario del denominado «caso Leire» incorpora conversaciones intervenidas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que apuntan a que la salida de José Luis Ábalos del Ministerio de Transportes estuvo relacionada, a juicio de varios integrantes de la red investigada, con sus supuestos escándalos personales y no exclusivamente con las investigaciones por presunta corrupción.
La documentación remitida al juez Santiago Pedraz, que instruye la causa sobre las presuntas maniobras para obstaculizar investigaciones relacionadas con el entorno del PSOE y del Gobierno, recoge diversas conversaciones en las que la ‘fontanera’ socialista Leire Díez y otros interlocutores analizan las razones que, según ellos, precipitaron el declive político del exministro.
«A él le quitan de ministro por el tema de las tías, ya te lo digo yo», afirma Díez en una de las comunicaciones incorporadas al sumario. En esas grabaciones, los participantes sostienen que los problemas de Ábalos derivaban de un estilo de vida que, según relatan, le convirtió en una figura especialmente vulnerable.
Las transcripciones reflejan que los investigados consideraban que el exdirigente socialista se encontraba expuesto a posibles operaciones de «trampa de miel», una práctica consistente en utilizar relaciones personales o sentimentales para obtener información o ejercer presión sobre una determinada persona.
«Llevas a un tonto como el Ábalos, se encoña con la puta correspondiente y ya le tienes cogido para siempre», señala uno de los comentarios recogidos en la documentación judicial.
Según los informes de la UCO, la red en la que se encuadraba Leire Díez describía al exministro como un «muerto de hambre» que destinaba gran parte de sus recursos económicos a «mujeres». En varias conversaciones también participa el empresario Javier Pérez Dolset, a quien la Guardia Civil sitúa dentro de las reuniones investigadas y que, según los agentes, habría aportado documentación relacionada con supuestas investigaciones sobre el presidente del Gobierno.
Los interlocutores coinciden en señalar que el origen de la caída política de Ábalos no habría estado en los procedimientos judiciales por presunta corrupción económica, sino en comportamientos personales que consideraban incompatibles con la responsabilidad institucional que desempeñaba.
Uno de los episodios mencionados en las grabaciones hace referencia a un viaje oficial a Marruecos. Durante la conversación, los participantes sostienen que el entonces ministro habría introducido a varias prostitutas en el hotel donde se alojaba durante la visita.
«Un pifostio de tías que te cagas. De esas que dices, oye tío, tú no puedes ser ministro y meterte con seis putas en un hotel de visita oficial, joder», se escucha en una de las transcripciones incorporadas a la causa.
El capitán de la Guardia Civil Juan Yepes, también citado en las conversaciones, apunta que ese comportamiento no sería exclusivo de la etapa ministerial de Ábalos. «Eso también lo hacía cuando estaba en Valencia», afirma según consta en el sumario.
Por su parte, Leire Díez insiste en varias ocasiones en que la destitución del exministro obedeció a problemas relacionados con su vida privada. «Tiene un problema con su polla y con lo que tiene debajo del ombligo», señala en una de las grabaciones, antes de concluir que «el asunto de las mujeres acabará arrastrándole».