Lanchas rápidas ensayan cerca de la playa del Trampolín de Ceuta el «puente marítimo» con la bahía de Cádiz
Lanchas rápidas ensayan cerca de la playa del Trampolín de Ceuta el «puente marítimo» con la bahía de Cádiz
Lanchas en Ceuta. LGI
Por Rubén Pulido
4 de septiembre de 2026

Los trayectos marítimos entre Ceuta y la Península van en aumento. Este medio ha constatado cómo lanchas rápidas se acercan de forma constante a las proximidades de la playa del Trampolín. Un vídeo grabado por el equipo de LA GACETA desde el mirador de Isabel II muestra embarcaciones llegadas desde territorio peninsular que prueban el recorrido y se dejan ver antes de ejecutar las recogidas pactadas con los invasores.

Tras visionar esas imágenes y las tomadas por los propios agentes, la Guardia Civil sostiene que no son paseos. Son ensayos del itinerario que suelen completar cuando cae la noche y, sobre todo, cuando se levanta el taró, la bruma que nace del contraste de temperatura entre el agua y el aire y que cubre el Estrecho desde la costa malagueña hasta Ceuta. Esa cortina dificulta de forma extrema la detección. En la inmensa mayoría de las ocasiones, las embarcaciones acaban en la bahía de Cádiz.

La última interceptación es de esta misma semana. El lunes, una neumática partió de la bahía Norte, a unos cinco kilómetros del centro de Ceuta, desde la playa de Calamocarro. Los agentes detectaron la salida. No pudieron cortarla hasta Tarifa. A bordo iban 25 inmigrantes ilegales, todos de origen magrebí. Según las mismas fuentes, habrían pagado en torno a 5.000 euros por plaza.

Fuentes ligadas a las Fuerzas Armadas elevan el volumen. Desde la invasión de finales de julio se habrían producido al menos un centenar de desplazamientos marítimos entre Ceuta y la Península. Eso podría haber supuesto el traslado de cerca de 2.000 invasores en el mes que la ciudad lleva desbordada. Añaden que los precios están bajando y que esa caída permite que cada vez más ocupantes del asentamiento escapen hacia costas gaditanas.

Ese puente desactiva en la práctica el relato de que Ceuta es un recipiente cerrado. Cada salida no interceptada es una entrada ilegal más en la Península, con los mismos perfiles que saturaron el CETI y las playas. 5.000 euros por cabeza en una neumática de 25 plazas no es un viaje improvisado, es un servicio. Si los precios bajan, el servicio se masifica.

Los agentes insisten en el desfase de medios. Detectar la salida en Calamocarro y no poder abordarla hasta Tarifa resume el problema: el Estrecho, de noche y con bruma, no se cubre con el dispositivo que hay. Mientras el asentamiento siga en el Trampolín y las lanchas ensayen a la vista del mirador, el tráfico no necesita un cartel, le basta la niebla y un hueco en el radar.

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