
Las confesiones de los principales investigados en el caso Plus Ultra golpean el núcleo de la estrategia de defensa del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Los escritos presentados ante la Audiencia Nacional no sólo contradicen su versión sobre el rescate público de la aerolínea, sino que confirman el contenido de los mensajes cuya expulsión del procedimiento había solicitado.
La defensa de Zapatero había centrado parte de su estrategia en reclamar la nulidad de las comunicaciones enviadas desde el teléfono del exaccionista de Plus Ultra Rodolfo Reyes. Los mensajes fueron aportados a la causa por Estados Unidos y el expresidente cuestionaba su incorporación al procedimiento.
Sin embargo, los directivos de la aerolínea han reconocido ahora esas conversaciones y han ratificado su contenido ante la Justicia. Esta confirmación permite introducir la información en la investigación mediante el testimonio directo de los propios implicados, al margen de la discusión sobre la validez inicial de los mensajes.
Los escritos de colaboración con la Justicia, adelantados por El Mundo, han sido presentados por las defensas del empresario Julio Martínez Martínez, del propietario de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y del consejero delegado de la compañía, Roberto Roselli. Los tres sitúan a Zapatero en las gestiones realizadas para conseguir los 53 millones de euros concedidos por el Gobierno a la aerolínea.
Sus declaraciones también chocan con el testimonio prestado por el expresidente socialista el pasado 17 de junio ante el juez José Luis Calama. Zapatero negó entonces haber mediado ante la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) o ante cualquier funcionario público para favorecer el rescate.
Julio Martínez Martínez, considerado por los investigadores presunto testaferro del expresidente, sostiene que Zapatero dirigía en la práctica la sociedad Análisis Relevante, pese a no aparecer como accionista ni ocupar formalmente ningún cargo.
Según su confesión, el antiguo jefe del Ejecutivo marcaba la estrategia, captaba a los clientes y decidía los pasos que debía seguir la consultora. «En su faceta de consultor, era el señor Rodríguez Zapatero quien marcaba los pasos a seguir», afirma Martínez Martínez.
El empresario explica que conoció los problemas de Plus Ultra en mayo de 2020, después de que Zapatero le avisara de que recibiría una llamada de los responsables de la compañía. Martínez Sola y Roselli contactaron con él el 16 de mayo para explicarle la situación económica de la aerolínea y su necesidad de conseguir financiación.
Martínez Martínez atribuye además al expresidente la captación de las cuatro empresas que contrataron los servicios de Análisis Relevante hasta 2025: Plus Ultra, Softgestor, Inteligencia Prospectiva y Aldesa. Según su relato, Zapatero utilizaba para esa tarea sus relaciones personales y profesionales y su condición de antiguo jefe del Ejecutivo.
Plus Ultra firmó en julio de 2020 un contrato con Análisis Relevante por 5.000 euros mensuales más IVA. El escrito sostiene que esos pagos correspondían al asesoramiento que Zapatero prestaba a la compañía desde mayo de ese año.
En enero de 2021 se suscribió otro acuerdo con Idella Consulenza Estrategica. La aerolínea se comprometía a pagar el 1% de la financiación obtenida si la SEPI aceptaba su solicitud ante el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.
Martínez Martínez sostiene que Zapatero conocía los avances de la operación y que fue el propio expresidente quien le comunicó el 26 de febrero de 2021 que la SEPI concedería el crédito. El Consejo de Ministros aprobó el rescate de 53 millones de euros el 9 de marzo.
Los directivos de Plus Ultra aportan una versión coincidente. Según su escrito, Zapatero telefoneó el 30 de abril de 2020 a Martínez Sola desde un número oculto, escuchó los problemas de la empresa y aseguró que podía ayudar mediante las «gestiones oportunas». También le indicó que debía continuar las comunicaciones con Martínez Martínez, a quien presentó como una persona de su confianza.
Los responsables de la aerolínea aseguran que desconocían qué actuaciones concretas se realizaron para obtener el rescate, pero admiten que contrataron a Martínez Martínez por su relación con Zapatero y que sabían que ambos pretendían cobrar por sus gestiones.
«Por ahí vendrá la mordida», señala una de las conversaciones incorporadas al sumario. Los directivos sostienen que aceptaron las condiciones por la necesidad de salvar Plus Ultra, aunque afirman que desconocían los acuerdos internos entre el empresario y el expresidente.
El 1% pactado habría sido distribuido mediante pagos a varias sociedades controladas por Martínez Martínez: 249.000 euros a Análisis Relevante, 98.617,53 euros a Voli Analítica y 110.799,47 euros a IOT Domotic Europe. A esas cantidades se añadieron billetes en clase business valorados en 69.000 euros. El importe total alcanzó los 530.000 euros comprometidos.
Los nuevos testimonios dejan así a Zapatero ante un doble frente: contradicen su negativa a haber mediado en el rescate y neutralizan su intento de excluir del procedimiento los mensajes que sustentan las sospechas sobre su intervención. La defensa ya no afronta únicamente el contenido de unas comunicaciones discutidas, sino la confesión de los investigados que participaron en la operación.