
Las mafias que controlan la ruta argelina hacia Baleares han disparado su actividad durante el mes de julio y han colocado al archipiélago ante una nueva presión migratoria récord, recoge OK DIARIO.
Según los datos comunicados por la Delegación del Gobierno, durante julio fueron interceptados o rescatados 1.161 inmigrantes ilegales llegados en patera a las costas baleares. La cifra supone casi el triple que en julio de 2025, cuando se registraron 475 entradas por esta vía.
En los siete primeros meses de 2026, Baleares acumula ya 3.754 inmigrantes ilegales interceptados, frente a los 3.434 contabilizados en el mismo periodo de 2025. Son 320 más que el año pasado a estas alturas.
Si la tendencia continúa, las islas podrían superar el récord anual registrado en 2025, cuando llegaron 7.135 inmigrantes ilegales a sus costas. El único mes en el que se produjo un descenso fue junio. Sin embargo, el repunte de julio ha vuelto a colocar la estadística en una senda ascendente.
La mayoría de las travesías se produjo además durante las olas de calor registradas en el último mes, lo que no ha frenado la actividad de unas mafias que siguen lanzando embarcaciones al mar con decenas de personas a bordo.
El aumento de entradas se produce justo después de la visita de Pedro Sánchez a Argelia. El presidente del Gobierno aseguró haber trasladado al Ejecutivo argelino la necesidad de activar los mecanismos de repatriación para reducir la presión migratoria sobre Baleares.
Sánchez abordó el asunto con su homólogo argelino, Abdelmayid Tebune, durante el encuentro mantenido la semana pasada en Argel. Posteriormente, en Palma, informó de la conversación a la presidenta del gobierno balear, Marga Prohens, y al Rey Felipe VI.
El jefe del Ejecutivo llegó a celebrar que se había producido un «punto de inflexión» en la relación bilateral entre España y Argelia. Sin embargo, los datos de julio muestran que ese supuesto giro diplomático no ha reducido el ritmo de llegadas.
Sánchez afirmó que una de las cuestiones trasladadas a Argel fue la necesidad de «activar los mecanismos de repatriación». El objetivo, según el presidente, es que la llegada de inmigrantes ilegales «no tense» a unas islas que ya sufren una situación que el propio Gobierno admite observar con cautela.
«He trasladado a la presidenta que lo tratemos de forma conjunta para tratar de reducir la presión», sostuvo. Pero mientras las declaraciones diplomáticas se suceden, las pateras continúan llegando.
La capacidad real de España para devolver a los inmigrantes ilegales depende en buena medida de la cooperación de Argelia, país de salida de buena parte de las embarcaciones que alcanzan Baleares. Sin repatriaciones efectivas, la ruta mantiene intacto su atractivo para las redes de tráfico de personas.