
El número de agresiones sexuales con penetración mantiene una tendencia ascendente en Cataluña. Entre 2016 y 2025, la evolución refleja un crecimiento sostenido, con especial impacto en el área metropolitana.
La región cerró 2025 con 4.576 delitos contra la libertad sexual, un 3,9% más que el año anterior. Dentro de ese total, las agresiones sexuales con penetración alcanzaron las 1.794, frente a las 336 registradas en 2016. El incremento supera el 430% en nueve años.
La subida no se limita al dato agregado autonómico. Al analizar las cifras municipales, el repunte adquiere dimensiones aún más acusadas en varias localidades.
El caso más extremo es el de Sant Adrià de Besòs, donde el aumento alcanza el 2.200%. Le siguen Sant Cugat del Vallès, con un 1.150%, y Castelldefels, con un 1.100%.
En grandes núcleos urbanos y ciudades del entorno metropolitano la tendencia también resulta intensa. Sabadell registra un incremento del 400%, L’Hospitalet de Llobregat del 395% y Barcelona del 298%. En Gerona, el crecimiento alcanza el 278%.
La concentración de subidas tan elevadas en distintos puntos del territorio dibuja un patrón sostenido al alza durante la última década. En municipios medianos, un aumento reducido en términos absolutos puede traducirse en porcentajes elevados. Sin embargo, la coincidencia de incrementos significativos en distintas localidades apunta a una dinámica general de crecimiento.
Ante la magnitud de las cifras, la Fiscalía de Cataluña ha tratado de introducir un matiz técnico. En su memoria anual señala que la reforma de la ley del «sólo sí es sí» modificó la clasificación de abusos y agresiones, lo que puede dificultar la comparación con años anteriores. Sin embargo, más allá de la discusión jurídica, el dato esencial permanece: el volumen total de delitos sexuales se sitúa en cotas muy elevadas y la tendencia no apunta a una corrección.
Ese contexto ha desplazado el foco hacia un debate político cada vez más explícito: el papel de la inmigración ilegal en determinados delitos violentos. Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2024 la tasa de condenados extranjeros por cada 1.000 habitantes adultos multiplicó por 2,5 la de los españoles en el conjunto de delitos.
La discusión se intensifica al analizar los delitos contra la libertad sexual. En 2025, el 39,24% de estos delitos en España fueron cometidos por personas de nacionalidad extranjera, mientras que la población extranjera representa en torno al 13% del total de residentes. La brecha entre ambos porcentajes se ha convertido en uno de los principales argumentos de quienes reclaman un endurecimiento de la política migratoria.
Los informes de 2024 ya apuntaban en la misma dirección: casi la mitad de los investigados por agresiones sexuales en España eran extranjeros. En Cataluña, los datos penitenciarios mostraban que en determinadas jurisdicciones el porcentaje de internos extranjeros condenados por violación superaba el 90%, muy por encima de su peso demográfico.