
Agentes de la Policía Nacional han liberado a 15 inmigrantes asiáticas víctimas de la explotación sexual captadas por una organización a través de anuncios en redes sociales y en cuya operación han sido detenidas 14 personas detenidas en Baleares (12) y Barcelona (2), siete de los cuales han ingresado en prisión provisional. Asimismo, se han llevado a cabo 10 entradas y registros de inmuebles, decretándose las clausura de tres de ellos.
La investigación, iniciada en el mes de abril, ha desmantelado esta red criminal que presuntamente se lucraba con la explotación sexual de las víctimas y con la venta de vigorizantes sexuales y sustancias estupefacientes, incrementando de este modo sus beneficios.
De forma paralela, una de las víctimas, tras haber conseguido huir del local en el que la tenían recluida y obligada a ejercer la prostitución, y en el que había sufrido agresiones físicas y sexuales, acudió a la Policía pidiendo auxilio.
El entramado imponía a las víctimas un régimen de esclavitud, obligándolas a estar disponibles de forma permanente y controlando en todo momento su actividad. Además, eran forzadas a realizar servicios a domicilio, siendo trasladadas y vigiladas continuamente por los miembros de la red.
Algunas de ellas manifestaron que ya estaban en la península y otras que habían viajado desde China hasta España tras aceptar supuestas ofertas de trabajo como masajistas de carácter terapéutico, con un salario aproximado de 2.000 euros mensuales, o bien como cocineras o cuidadoras. La red criminal asumía los gastos del traslado, generando una deuda que las mujeres debían saldar ejerciendo la prostitución.
Junto a ello, la red ofrecía a las víctimas la posibilidad de legalizar su situación administrativa en España a través matrimonios fraudulentos mediante el pago de elevadas cantidades de dinero. Una vez regularizada su situación, la red utilizaba su identidad para dar de alta el acceso a suministros, cuentas bancarias o números de teléfonos, con el fin de ocultar la identidad de los principales investigados como responsables de los negocios de prostitución.
Policía Nacional ha constatado que, en uno de los tres prostíbulos investigados, los beneficios obtenidos ascendieron a 1,2 millones de euros, lo que evidencia el elevado lucro derivado de la explotación de estas mujeres.
Por último, en los registros de los inmuebles, se han encontrado cinco vehículos de alta gama, 190.000 euros de dinero en efectivo, pistolas taser y de aire comprimido, puñales, cuchillos, katanas, nunchakus, xirequetes y otros armas. Así como joyas, relojes, teléfonos móviles y otros artículos de lujo. Además, de abundante documentación relativa a la actividad delictiva llevada a cabo por esta organización criminal.