
Dos marroquíes acusados de participar en el asesinato de dos agentes de la Guardia Civil, arrollados por una narcolancha en el puerto de Barbate el 9 de febrero de 2024, han sido puestos en libertad provisional tras abonar fianzas de 10.000 y 15.000 euros, respectivamente. Ambos permanecían en prisión desde noviembre del año pasado y están siendo investigados por su implicación directa en la embestida mortal.
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Barbate ordenó su excarcelación este martes, una vez satisfechas las cuantías, y pese a que la Fiscalía no se opuso a la medida. A cambio, los dos acusados deberán presentarse periódicamente ante la justicia, tienen prohibido abandonar el país y se les ha retirado el pasaporte.
El juez ha denegado la libertad provisional a un tercer acusado, también de nacionalidad marroquí, detenido en mayo de este año. Tampoco ha salido de prisión el principal implicado, Karim El Baqqali, presunto piloto de la narcolancha y responsable directo de la embestida que segó la vida de los agentes David Pérez y Miguel Ángel Gómez, miembros del Grupo de Actividades Subacuáticas (GEAS). El Baqqali fue detenido en septiembre de 2024 y permanece en prisión preventiva.
La liberación provisional de los dos tripulantes ha provocado nuevas críticas por parte de asociaciones policiales y ciudadanos, que denuncian la falta de contundencia judicial en la lucha contra las mafias del Estrecho y el mensaje de impunidad que transmite la decisión. El caso reaviva el malestar entre los agentes destinados en el Campo de Gibraltar, una de las zonas más peligrosas del país por la actividad del narcotráfico.