
Un inmigrante marroquí que fue condenado a cuatro años y medio de prisión por disparar a dos porteros de la discoteca Pantera no entrará de momento en prisión, según ha determinado la Audiencia Provincial de Murcia. El tribunal ha optado por suspender el cumplimiento de la pena bajo una serie de condiciones estrictas, entre ellas no reincidir en ningún delito y pagar las indemnizaciones pendientes en los próximos meses.
El tiroteo tuvo lugar durante la madrugada del Día de Reyes de 2024, en el Polígono Industrial Oeste de Alcantarilla, donde se encuentra el conocido local de ocio. El altercado comenzó cuando los vigilantes del establecimiento impidieron la entrada al joven de 26 años por ir vestido con un chándal, lo que provocó su reacción violenta. Minutos después, el agresor sacó una pistola y disparó contra ambos trabajadores, alcanzándolos en las piernas antes de huir del lugar. Fue arrestado poco después por las fuerzas policiales.
Según la sentencia, el procesado fue declarado culpable de dos delitos de tentativa de homicidio y de tenencia ilícita de armas, ya que el arma utilizada nunca fue hallada ni contaba con licencia. La resolución judicial destaca la extrema gravedad del ataque, señalando que las víctimas salvaron la vida gracias a la rápida intervención de testigos y de los equipos de emergencia.
De hecho, los primeros en llegar aplicaron torniquetes a los heridos para evitar hemorragias mientras se esperaba la llegada de la Policía Nacional y la Policía Local de Alcantarilla. Ambos porteros, de 34 y 39 años, fueron trasladados de urgencia al hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia, donde recibieron atención médica por las lesiones sufridas y las secuelas posteriores.
La suspensión de la condena, acordada por la Audiencia, estará vigente durante el mismo tiempo que duraría la pena —cuatro años y medio—, siempre que el acusado cumpla las condiciones impuestas. Entre ellas, deberá abonar 15.000 euros en diez plazos mensuales, además de una multa de aproximadamente 1.100 euros. En caso de incumplimiento, el tribunal podría revocar la medida y ordenar su ingreso inmediato en prisión.
Asimismo, el condenado tendrá que realizar 50 jornadas de trabajos en beneficio de la comunidad por conducir sin permiso, ya que acudió al local con el carné retirado. En concepto de responsabilidad civil, el fallo le obliga a pagar 5.000 euros a uno de los porteros y 25.000 al otro, debido a las lesiones y daños permanentes causados.
A esas cantidades se añade un pago de casi 25.000 euros al Servicio Murciano de Salud (SMS) por los costes derivados de la asistencia médica prestada a las víctimas del tiroteo. La suma total de indemnizaciones y sanciones económicas supera ampliamente los 60.000 euros, que el condenado deberá satisfacer para mantener su libertad condicional y evitar volver ante el tribunal.