
El Gobierno de Pedro Sánchez está retrasando la ayuda de la Unión Europea a Ceuta al no responder con la rapidez necesaria a las peticiones que le está haciendo la Comisión Europea de información adicional acerca de lo que necesita exactamente para la ciudad autónoma sobre asistencia europea, o despliegue de agentes Frontex.
Tanto el comisario europeo de Interior, el austriaco Magnus Brunner, como la propia Von der Leyen ofrecieron a Sánchez asistencia europea y el despliegue de Frontex en Ceuta desde el estallido de la avalancha migratoria de los días 30 y 31 de julio, en la que entraron en la ciudad autónoma hasta 80.000 personas, recuerda este jueves El Español.
Se trataba también de una medida para generar confianza entre el resto de Estados miembros, que en una carta firmada por 22 líderes europeos culparon al propio Sánchez de la crisis por su regularización masiva de inmigrantes ilegales.
Sin embargo, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, rechazó en un primer momento la oferta de ayuda operativa realizada por la Unión Europea alegando que la Guardia Europea de Fronteras y Costas «no es práctica» y «no soluciona el control de las fronteras«.
Tras un mes de resistencia, al final el Gobierno de Sánchez cedió a la presión de Bruselas y pidió a la UE un despliegue adicional de Frontex y de la Agencia Europea de Asilo el pasado 28 de agosto para las labores de triaje de los inmigrantes que todavía permanecen en Ceuta.