Durante el curso 2024-2025, los colegios están impartiendo tan sólo un 5% de las horas lectivas en castellano en Baleares pese a la nueva normativa impulsada por el Gobierno autonómico de Marga Prohens, que supuestamente garantiza la libre elección de lengua en la educación. Así lo ha denunciado la entidad Escuela de Todos y ha adelantado El Debate tras realizar un estudio sobre la aplicación de esta medida en los centros educativos de la comunidad insular.
Según los datos recopilados por la asociación, de las 996 horas de clase en español que deberían haberse impartido en los 166 centros analizados, únicamente se han contabilizado 51. El portavoz de la entidad, Joan Font, calificó esta situación como un «incumplimiento flagrante» y denunció la falta de voluntad de los colegios para garantizar el derecho de los alumnos a recibir enseñanza en castellano.
Uno de los aspectos más controvertidos del informe es que muchos centros no han diseñado planes pedagógicos específicos para aplicar el bilingüismo. Según Escuela de Todos, la implementación de la normativa se ha llevado a cabo de manera superficial, con ausencia de medidas concretas para integrar el español en el currículo. Además, la asociación denuncia que algunos colegios utilizan expresiones ambiguas y evasivas en su planificación, como «apoyo individualizado», «ajuste lingüístico» o «conciencia fonológica», sin ofrecer garantías reales de que se cumpla la legislación.
Otra de las preocupaciones señaladas en el informe es la exclusión del castellano como lengua vehicular en las áreas de conocimiento. En muchos centros educativos, el español se limita a actividades sin valor académico, como asambleas, juegos o hábitos de aprendizaje, mientras que el catalán sigue dominando las materias troncales. De hecho, dos tercios de los colegios no asignan ninguna asignatura clave al castellano, y menos del 10% lo incluyen de forma equilibrada en el currículo.
La asociación también advierte sobre la discriminación que sufren los alumnos que eligen estudiar en castellano, ya que no reciben los mismos contenidos en igualdad de condiciones que aquellos que optan por el catalán. Según su denuncia, esta situación genera una segregación en el acceso a los conocimientos fundamentales y afecta al desarrollo educativo de los estudiantes que optan por la enseñanza en español, que se trata «como una desviación».