Los camareros hacen ligeras reverencias al padre de Sánchez
Los padres de Sánchez en La Mareta, con camareros, escolta y coche oficial, mientras 10.000 inmigrantes ilegales colapsan Ceuta
Los padres de Sánchez en La Mareta, con camareros, escolta y coche oficial, mientras 10.000 inmigrantes ilegales colapsan Ceuta
Pedro Sánchez interviene durante una sesión plenaria, en el Congreso de los Diputados en mayo de 2024. Archivo, EP
Por Rafael Nieto
12 de agosto de 2026

Las vacaciones de Pedro Sánchez y su familia en la residencia real canaria de La Mareta están generando una creciente polémica por el contraste con la situación de extrema gravedad que se vive en Ceuta, donde los servicios públicos están al borde del colapso tras la invasión de decenas de miles de marroquíes a finales de julio.

El periódico OK Diario informa hoy de que los padres de Pedro Sánchez disfrutan de todo tipo de lujos en La Mareta, con camareros, escolta y coche oficial, un verano más, desde que su hijo decidiera cambiar las tradicionales vacaciones en Mojácar (Almería), como solían antes de llegar a La Moncloa, por la residencia real.

En las imágenes se aprecia cómo un camarero uniformado de La Mareta se acerca al padre de Sánchez y le sirve una bebida antes de retirarse después de una leve reverencia.

Mientras, las hijas del presidente, Ainhoa y Carlota, acompañan a sus abuelos en sus desplazamientos en Lanzarote, siempre usando agentes y coches de escolta que garantizan su seguridad. 

Cada movimiento de la familia Sánchez en las terrazas es seguido por los escoltas que rodean La Mareta y, en particular, por un agente que se pasa de guardia todo el día justo debajo, en las rocas. 

Esta situación privilegiada y exclusiva de la familia del presidente contrasta con la desesperación, la angustia y el miedo que viven la mayoría de los ceutíes desde hace dos semanas, cuando empezó la invasión marroquí de decenas de miles de súbditos del régimen aluí.

Los servicios públicos de la ciudad autónoma están desbordados, y la ausencia de infraestructuras por la dejadez del Gobierno, el hacinamiento y la falta de higiene pueden provocar brotes infecciosos. Los servicios de limpieza no dan abasto y la violencia ha llegado a los centros de salud, como informa hoy The Objective.

Varios profesionales médicos de Ceuta avisan de que si hubiera un brote epidémico del tipo que fuera, con enfermedades como tuberculosis, disentería, cólera, o sarampión, colapsaría aún más el actual sistema sanitario.

Fuentes policiales han confirmado al citado diario que la situación en el CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) es tercermundista, con agentes en contacto con inmigrantes que presentan síntomas de enfermedades contagiosas como sarna o tuberculosis. La situación puede empeorar en poco tiempo.

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