Los Reyes Felipe VI y Letizia viajarán el próximo 13 de octubre a Ceuta en la que será su primera visita desde su llegada al trono en junio de 2014 y que se producirá dos meses y medio después de la entrada masiva de más de 80.000 invasores a esta ciudad autónoma desde Marruecos, según han anunciado este jueves fuentes Zarzuela y del Gobierno.
La visita incluirá también Melilla, donde tampoco habían estado hasta la fecha. La única visita real desde el restablecimiento de la monarquía a ambas ciudades enclavadas en el norte de África fue la realizada por Juan Carlos I y Sofía el 6 y 7 de noviembre de 2007, y «ha sido consensuada por el Gobierno y la Casa Real», han precisado las fuentes.
El desplazamiento de los Reyes a Ceuta fue anunciado a finales de agosto por el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien defendió que había «argumentos y razones más que suficientes» para que el monarca viajara a la ciudad autónoma y prometió que se produciría cuando se dieran «las condiciones para ello».
La fecha no se ha concretado hasta ahora, si bien en las semanas transcurridas desde el Ejecutivo se había venido ratificando que iba a producirse de forma inminente y que Moncloa y Zarzuela estaban trabajando en su organización. Este mismo miércoles, preguntado por la fecha, Sánchez dijo que se anunciaría llegado el momento y eludió aclarar si acompañaría a los Reyes en el viaje.
Felipe VI ha estado muy pendiente desde el primer momento de la situación en Ceuta. Ya en las primeras horas, se puso en contacto tanto con el presidente del Gobierno como con el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, y desde Zarzuela se indicó que había seguido «con gran preocupación e indignación los graves acontecimientos» en esta ciudad autónoma y «en menor medida, también en Melilla», donde hubo igualmente algunos intentos de entrada.
El monarca recibió en el Palacio de Marivent, donde estaba de vacaciones, al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, el 6 de agosto, quien a su salida ya adelantó que el monarca le había expresado su deseo de poder viajar a Ceuta cuando fuera posible.
Felipe VI habló nuevamente con el presidente ceutí el 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta, para transmitirle «el apoyo de toda España» y apelar «a la unidad y a la convivencia» y aprovechó su primer acto público tras el parón estival para referirse a la «situación de extrema complejidad» que vive la ciudad autónoma y elogiar el «ejemplo de civismo» que ha ofrecido.