El Ministerio del Interior, liderado por Fernando Grande-Marlaska, ha intentado encubrir el incremento en el gasto destinado a traductores de árabe para atender a solicitantes de asilo. Según documentos oficiales a los que ha tenido acceso en exclusiva Libre Mercado, el presupuesto destinado a estos servicios ha experimentado un aumento del 174% desde 2022, triplicando el desembolso inicial.
La polémica se originó a raíz de una solicitud ciudadana de acceso a la información pública que pedía datos específicos sobre el número de traductores de árabe contratados y el dinero invertido en 2022, 2023 y 2024. En su respuesta inicial, el Ministerio eludió la cuestión concreta y ofreció únicamente cifras generales sobre todos los servicios de interpretación, sin desglosar por idioma. Según un expediente, publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público, el gasto total ascendía a 1.854.066,64 euros, cifra que incluía intérpretes de múltiples lenguas, sin especificar el coste real del servicio en árabe.
Interior justificó su falta de detalle amparándose en el contrato con SEPROTEC, empresa adjudicataria del servicio, que debe proporcionar intérpretes en cualquier idioma necesario. Además, ha alegado que la Ley 12/2009 no exige desglose por lengua, dado que el servicio debe ser integral para garantizar los derechos de los solicitantes de asilo. Sin embargo, esta explicación ha sido interpretada como un intento de ocultar deliberadamente el fuerte aumento del gasto en intérpretes de árabe.