Los datos habrían comenzado a circular con al menos dos días de antelación
Marlaska recibió el aviso del CNI un día antes de la invasión de Ceuta a través de la Guardia Civil en una red que usan Interior y Defensa
Marlaska recibió el aviso del CNI un día antes de la invasión de Ceuta a través de la Guardia Civil en una red que usan Interior y Defensa
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Europa Press
Por LGI
27 de agosto de 2026

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska recibió el aviso del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) la víspera de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a través de una red de intercambio de información utilizada por Interior y Defensa. Fuentes del Estado Mayor de la Guardia Civil sostienen a El Español, además, que esta no fue la única advertencia: durante las jornadas anteriores diferentes organismos habían detectado movimientos anómalos al otro lado de la frontera y trasladaron esa información por los canales oficiales.

Los datos habrían comenzado a circular con al menos dos días de antelación. En el sistema compartido por distintos departamentos del Estado ya se manejaba la posibilidad de que se produjera un episodio de grandes dimensiones en Ceuta o Melilla. Esta plataforma se alimenta de información procedente, entre otros organismos, de Frontex, Defensa, Policía Nacional y Guardia Civil. Según los mandos consultados, las señales fueron comunicadas «desde el primer minuto» conforme aumentaba la presión en territorio marroquí.

También EUROSUR, el mecanismo europeo de vigilancia de las fronteras exteriores, recogía durante aquellas horas indicios de que podía producirse un acontecimiento de especial gravedad en la frontera sur de la Unión Europea. A ello se añadieron comunicaciones mediante correos electrónicos oficiales y llamadas telefónicas directas. La incógnita que plantean ahora fuentes conocedoras de esos intercambios no es, por tanto, si existieron advertencias, sino hasta qué nivel de responsabilidad llegaron y por qué no desembocaron en un refuerzo preventivo.

Parte de la información alcanzó, según la versión trasladada desde la cúpula de la Benemérita, a diferentes organismos dependientes de la Secretaría de Estado de Seguridad. Entre ellos se encontraba la Dirección General de Coordinación y Estudios, responsable del análisis estratégico y de producir inteligencia destinada a facilitar la toma de decisiones. También habría tenido conocimiento de las alertas la Dirección General de Relaciones Internacionales y Extranjería.

Este relato contradice la explicación sostenida durante los últimos días por Interior, que ha alegado que los servicios de inteligencia no trasladaron una advertencia que permitiera anticipar lo ocurrido. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ya se desmarcó de esa versión al asegurar que existía información previa. Ahora, mandos de la Guardia Civil añaden que Interior habría tenido conocimiento de la creciente amenaza no únicamente a través del CNI, sino mediante varios circuitos distintos.

Fuentes del Instituto Armado cuestionan especialmente que, pese a esas señales, no se desplegaran unidades adicionales antes de la crisis. «Se paró en algún sitio. Algo falló porque no se reforzó», señalan fuentes conocedoras de la gestión fronteriza, que apuntan que podrían haberse movilizado efectivos del GRS y USECIC de la Guardia Civil o de la UIP de la Policía Nacional. Según esta versión, algunas de estas unidades podrían haber alcanzado Ceuta en cuestión de horas, pero la orden nunca llegó.

Los propios servicios admiten, no obstante, que la magnitud final de lo sucedido superó ampliamente los escenarios contemplados. La entrada de alrededor de 80.000 personas, según las cifras manejadas por las fuentes citadas, habría rebasado incluso las previsiones más pesimistas de inteligencia. Eso no impide que dentro de la Guardia Civil se cuestione la escasa preparación previa y el reducido dispositivo policial disponible en la ciudad cuando comenzó la avalancha.

Las sospechas sobre el papel desempeñado por Marruecos añaden otro elemento al episodio. El sistema de videovigilancia instalado en el perímetro fronterizo habría permitido a la Guardia Civil detectar a presuntos miembros de los servicios de información marroquíes mezclados entre grupos de inmigrantes durante la entrada en Ceuta. Los agentes fueron observados mediante las cámaras mientras se realizaba el seguimiento de los acontecimientos en tiempo real.

Fuentes de la Benemérita sostienen que este tipo de presencia no sería completamente novedosa y aseguran haber observado comportamientos semejantes durante anteriores crisis migratorias en Ceuta y Melilla. La información disponible apuntaba, según estos mandos, a que las autoridades marroquíes conocían los movimientos que estaban produciéndose al otro lado de la frontera, aunque los servicios españoles no llegaron a prever la dimensión que finalmente alcanzaría la crisis.

El foco se sitúa ahora sobre qué ocurrió con todas esas advertencias dentro de Interior. Si, como mantienen las fuentes de la Guardia Civil, el CNI avisó, EUROSUR recogió señales de alarma y diferentes organismos policiales transmitieron información sobre el incremento de la presión fronteriza, queda por determinar en qué punto de la cadena de mando se decidió no reforzar Ceuta y por qué las alertas existentes no se tradujeron en medidas preventivas antes de que la situación quedara completamente desbordada.

Noticias de España