
El Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, ha ordenado retirar 210 agentes antidisturbios de Ceuta y Melilla en plena crisis migratoria para reforzar los dispositivos de seguridad en la Península ante el riesgo de incidentes durante la precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
Según ha revelado EL ESPAÑOL, el repliegue afectará a 160 efectivos destinados en Ceuta y otros 50 desplegados en Melilla. Fuentes policiales consultadas por el periódico vinculan la decisión con el temor del Gobierno a que se reproduzcan episodios de violencia durante las próximas concentraciones y actos electorales. La medida llega después de los disturbios registrados esta semana en A Coruña y Avilés, donde se produjeron enfrentamientos que dejaron varios agentes heridos.
En Ceuta, Interior retirará tres pelotones del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, integrados por aproximadamente 60 efectivos, además de dos unidades de intervención policial (UIP) de la Policía Nacional, que suman otros 100 agentes. En Melilla abandonará su despliegue una de las dos unidades de la UIP, formada por unos 50 policías.
La retirada se produce cuando Ceuta continúa sometida a una situación de interés para la Seguridad Nacional hasta el 31 de diciembre, declarada tras la entrada masiva de inmigrantes ilegales procedentes de Marruecos a finales de julio.
La Delegación del Gobierno en Ceuta ha confirmado la retirada de los tres pelotones de la Guardia Civil, aunque ha justificado la decisión por razones operativas. Según su explicación, permanecerán cinco pelotones del GRS, tres más de los que habitualmente prestan servicio en la ciudad.
Sin embargo, el repliegue ha provocado preocupación entre los responsables de la seguridad portuaria. El presidente de la Autoridad Portuaria de Ceuta, Juan Manuel Doncel, ha advertido del incremento de incidentes en unas instalaciones donde permanece un campamento de aproximadamente 1.800 inmigrantes.
Según los datos facilitados por Doncel a EL ESPAÑOL, las incidencias en el puerto han pasado de 107 en 2025 a 1.838 en el mismo periodo de 2026, incluyendo robos, sabotajes, desperfectos e intentos de acceder clandestinamente a los buques.
El sindicato policial JUPOL ha criticado duramente la decisión del departamento de Marlaska y ha acusado al Gobierno de improvisar sus dispositivos de seguridad. La organización considera que la retirada de efectivos demuestra la incapacidad de Interior para anticiparse a situaciones de riesgo y advierte de que las ciudades autónomas no pueden quedar desprotegidas para atender otras necesidades policiales.
«Retirar efectivos de estas ciudades no soluciona el problema: simplemente desplaza el riesgo de un lugar a otro», ha denunciado el sindicato. JUPOL reclama que se garantice una dotación suficiente de agentes para responder simultáneamente a las necesidades de la frontera y a los posibles disturbios en la Península.
La decisión contrasta, además, con la estrategia anunciada por el propio Marlaska en septiembre, cuando el Ministerio reforzó la presencia policial en Ceuta y Melilla ante el riesgo de nuevas entradas masivas desde Marruecos.
Ahora, apenas un mes después, Interior reduce parte de aquel dispositivo mientras Ceuta continúa afrontando las consecuencias de la crisis migratoria y el Gobierno prepara la seguridad de los actos electorales.