Marlaska defiende la cooperación con rabat
Marruecos asegura que intercepta ahora hasta 200 personas al día camino de Ceuta tras no contener la invasión de julio
Marruecos asegura que intercepta ahora hasta 200 personas al día camino de Ceuta tras no contener la invasión de julio
Invasión de Ceuta.
Por Carlos Rioba
9 de septiembre de 2026

Marruecos asegura que intercepta actualmente entre 150 y 200 personas al día cuando intentan dirigirse hacia Ceuta y que ha apartado del norte a unas 1.500 en apenas diez días. El dato, difundido por el medio marroquí Hespress a partir de fuentes propias, vuelve a colocar una pregunta incómoda sobre la mesa: si Rabat dispone ahora de capacidad para detectar, frenar y dispersar a centenares de personas cada jornada antes de que alcancen la frontera, ¿por qué ese dispositivo no evitó la invasión de finales de julio?

La comparación resulta inevitable. Durante los días 30 y 31 de julio, decenas de miles de personas lograron aproximarse a Ceuta y acceder a territorio español en medio de una crisis que desbordó los dispositivos españoles y situó bajo sospecha la actuación de las fuerzas marroquíes desplegadas al otro lado de la frontera.

Ahora, en cambio, la versión que trasladan fuentes marroquíes es muy distinta. Según Hespress, las autoridades mantienen controles diarios destinados a detectar a quienes pretenden dirigirse hacia Ceuta y trasladarlos posteriormente a otras regiones del país, lejos de Castillejos y del entorno fronterizo.

El medio cifra en unas 1.500 las personas apartadas del norte durante los últimos diez días. Entre ellas habría centenares de jóvenes marroquíes y alrededor de 60 ciudadanos subsaharianos, enviados a ciudades como Tata, Zagora y Uarzazat.

Las mismas fuentes sitúan el ritmo actual de interceptaciones entre 150 y 200 personas diarias. De ser correcta esa cifra, Marruecos estaría demostrando que dispone de capacidad suficiente para actuar mucho antes de que los grupos lleguen al perímetro de Ceuta: identifica movimientos, establece controles en carretera, dispersa concentraciones y aleja a potenciales candidatos a cientos de kilómetros de la frontera.

Ese despliegue contrasta con lo sucedido a finales de julio. La Audiencia Nacional ha asumido la investigación de aquellos hechos al apreciar indicios de una actuación coordinada capaz de afectar gravemente a la integridad territorial de España. Entre los elementos que deben esclarecerse figura precisamente el comportamiento de efectivos marroquíes durante las horas críticas.

Las diligencias conocidas hasta ahora han situado el foco en posibles episodios de permisividad e incluso de guiado de grupos hacia determinados puntos de acceso. La causa sigue abierta y obliga a revisar el relato de una cooperación fronteriza sin fisuras que el Ministerio del Interior ha sostenido durante las últimas semanas.

Fernando Grande-Marlaska ha defendido en repetidas ocasiones que Marruecos continúa siendo un socio fiable y que la coordinación entre ambos países es «excelente». La actuación de Rabat posterior a la invasión demuestra, al menos, que cuando decide endurecer los controles es capaz de reducir de forma notable la presión sobre Ceuta.

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