
Marruecos mantiene sin tramitar 600 expedientes de menores pendientes de retorno o reunificación familiar y el Gobierno teme que el bloqueo termine extendiéndose a los más de 1.500 que se encuentran actualmente en Ceuta. La situación podría elevar por encima de los 2.000 los procedimientos pendientes de una respuesta de Rabat y obligar a España a hacerse cargo de ellos durante meses.
Los 600 expedientes paralizados son anteriores a la invasión de los días 30 y 31 de julio y requieren la colaboración de la Administración marroquí para comprobar la nacionalidad de los menores, localizar a sus familias y determinar las condiciones para una eventual reunificación en Marruecos.
Fuentes del Ministerio de Juventud e Infancia temen ahora que los expedientes correspondientes a los menores llegados durante la crisis fronteriza sufran el mismo destino. En el departamento que dirige Sira Rego asumen que el procedimiento será largo y que la situación difícilmente quedará resuelta en cuestión de semanas o incluso meses si Rabat no responde.
El bloqueo contrasta con las declaraciones realizadas desde Marruecos reclamando el regreso de sus menores.
El problema es que las repatriaciones no pueden ejecutarse de forma colectiva ni automática. Cada caso requiere un procedimiento individualizado en el que se compruebe la identidad, se localice a la familia y se determine si el retorno responde al interés superior del menor. Para completar ese procedimiento resulta imprescindible la colaboración de las autoridades marroquíes.
Es precisamente ahí donde se encuentra el principal obstáculo. Los 600 expedientes anteriores a la invasión continúan sin tramitar, según ha confirmado el Ministerio de Juventud e Infancia, y el Gobierno teme que ocurra lo mismo con los nuevos casos.
La consecuencia es que España deberá mantener bajo su sistema de protección a esos menores mientras Marruecos no facilite la información necesaria.
El bloqueo de los expedientes se conoce precisamente el mismo día en que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha vuelto a defender en el Congreso la «estrecha colaboración» entre España y Marruecos durante la crisis de Ceuta.
Marlaska ha elogiado este viernes la actuación de Rabat y ha asegurado que las autoridades marroquíes han interceptado más de 2.700 salidas marítimas ilegales hacia España durante este año. También ha insistido en que quienes no cumplan los requisitos legales para permanecer en territorio español serán sometidos a los correspondientes procedimientos de retorno.
La realidad de los menores muestra, sin embargo, hasta qué punto esas devoluciones dependen de la voluntad de cooperación del país vecino.