
Un grupo de médicos e investigadores vinculados a hospitales de Cataluña ha planteado la posibilidad de retrasar las pruebas de detección de diabetes gestacional en mujeres embarazadas durante el Ramadán, al considerar que el ayuno religioso puede alterar los resultados clínicos, según informa The Objective.
El estudio, publicado en una revista científica internacional y basado en una muestra de unas 84.000 mujeres del sistema sanitario catalán, concluye que aquellas embarazadas expuestas al periodo de ayuno presentan niveles de glucosa más elevados de lo habitual. Esto podría derivar, según los autores, en un sobrediagnóstico de diabetes gestacional.
Por este motivo, los investigadores recomiendan «programar estas pruebas fuera del Ramadán» cuando sea posible, con el objetivo de evitar distorsiones que puedan afectar tanto al diagnóstico como a las decisiones médicas posteriores.
El trabajo ha sido elaborado por especialistas de centros como el Hospital Sant Pau, Can Ruti o el Hospital Universitari Arnau de Vilanova, y apunta a que el ayuno prolongado —de entre 14 y 17 horas diarias— altera el metabolismo de las pacientes, influyendo directamente en los resultados de los test.
No obstante, el propio estudio reconoce ciertas limitaciones, ya que no dispone de datos directos sobre si las mujeres analizadas estaban ayunando, sino que se basa en su exposición potencial al Ramadán por motivos religiosos.
La propuesta abre también un debate más amplio sobre la adaptación de los protocolos sanitarios a prácticas religiosas. Retrasar este tipo de pruebas podría implicar una detección más tardía de casos reales de diabetes gestacional, con los riesgos que ello conlleva tanto para la madre como para el feto.
El Ramadán de 2026 se ha extendido aproximadamente entre el 17 de febrero y el 19 de marzo, un periodo durante el cual los fieles musulmanes practican el ayuno diario, lo que puede tener efectos fisiológicos relevantes en colectivos vulnerables como las mujeres embarazadas.