Melilla destina 130 trabajadores para atender a sólo 100 menas mientras mantiene la ratio sanitaria más baja de España: 3,69 médicos por cada 1.000 habitantes

Sólo VOX votó en contra y exigió el cierre del centro, argumentando que estos menas han entrado ilegalmente y que los recursos deberían redirigirse a servicios sociales para la población local