
La Guardia Civil sitúa al exministro de Transportes José Luis Ábalos como el auténtico «padrino» de la trama del caso Koldo. Mensajes de WhatsApp incautados a Víctor de Aldama, considerado el gran conseguidor, revelan que el entonces ministro auspiciaba y dirigía los movimientos de la red, que actuaba en tres ministerios —Transportes, Industria y Transición Ecológica— mientras se repartía un negocio millonario en torno al petróleo. Los investigadores sostienen que Ábalos recibió a cambio un chalet de lujo en Cádiz y que su entorno intermedió en operaciones que buscaban desde licencias para Villafuel SL hasta un amarre petrolero en Canarias con crudo procedente de Venezuela.
«Menos mal que el padrino manda, que si no…«, escribía Aldama a la empresaria Leonor González Pano el 28 de diciembre de 2020, según revela El Mundo. Esa frase, en poder de la Unidad Central Operativa (UCO), condensa el papel del exministro en la red: el «padrino» que garantizaba los contactos y el respaldo político al entramado.
Los implicados, volcados en el negocio de la compraventa y distribución de gasolina, buscaban obtener del Gobierno una licencia de operador de hidrocarburos para Villafuel SL. A cambio, según la UCO y el juez Leopoldo Puente, llegaron a comprar a Ábalos un chalet de lujo en La Línea de la Concepción por 526.000 euros, operación disfrazada como alquiler.
Dos días después de la primera reunión con Industria, Koldo García enviaba al ministro fotos de la vivienda. Meses después, cuando Ábalos ya la disfrutaba, pedía a Koldo que hiciera copia de las llaves para alquilarla a turistas durante su ausencia: «Podrías hacer copia de las llaves a ver si lo pueden alquilar a turistas».
El 28 de diciembre de 2020, la trama se reunió con Ignacio Díaz Bidart, jefe de gabinete de la entonces ministra de Industria y hoy líder del PSOE madrileño, Reyes Maroto. Allí estuvieron presentes Koldo, Claudio Rivas —dueño de Villafuel—, Carmen Pano y técnicos de la empresa. Aldama sólo acudía cuando había ministros.
Díaz Bidart reconoció más tarde ante el Supremo haber estado en esa reunión, aunque dijo desconocer la trama. En el encuentro pidió que se remitiera «a través de Koldo» una presentación del proyecto. Según Carmen Pano, ella entregó la documentación a Aldama, este a Koldo y, finalmente, el exasesor la trasladó al Ministerio.
Horas después, Aldama escribía a Leonor Pano el mensaje en el que reconocía que en realidad debían dirigirse a Energía, área integrada en Transición Ecológica. Lo resumía con ironía: «Menos mal que el padrino manda, que si no jajajajajaja«.
En sus mensajes, Aldama también aludía a «lo de Canarias», bajo investigación de la UCO. El plan consistía en obtener un amarre petrolero en las islas para traer crudo de Venezuela, refinarlo y distribuirlo en España. Según Carmen Pano, la intención era abarcar todo el ciclo del petróleo: desde su llegada hasta su venta en gasolineras.
Para ello, Aldama y Rivas viajaron a Canarias en varias ocasiones y establecieron contactos de primer nivel con el régimen chavista. Se comunicaban directamente con Delcy Rodríguez, ministra de Hidrocarburos y mano derecha de Nicolás Maduro. De hecho, Aldama había logrado que Air Europa le pagara por intermediar en el cobro de deudas al Estado venezolano.
El conseguidor no sólo buscaba licencias. También consiguió que Villafuel patrocinara con cientos de miles de euros al Zamora Club de Fútbol, equipo que presidía. Así lo adelantaba en el mismo mensaje a Leonor Pano: «Y luego a ver si patrocinan al club como dijeron y lo subimos a Segunda A jajajajaj». El ascenso nunca se produjo.
Además, Carmen Pano ha declarado que llevó personalmente 90.000 euros en una bolsa a la sede del PSOE en Ferraz, acompañada por Pedro Marín, administrador de Villafuel e igualmente imputado.
El negocio se rompió cuando Rivas dejó de pagar al rechazar continuar con el proyecto en Canarias. En julio de 2021, Pedro Sánchez destituyó a Ábalos como ministro de Transportes y como secretario de Organización del PSOE. Nunca explicó públicamente los motivos.
La salida de Ábalos llegó apenas siete meses después del mensaje revelador de Aldama y cuando ya disfrutaba del chalet de lujo en La Alcaidesa, en Cádiz, adquirido presuntamente con dinero de la trama. El exministro terminó siendo desalojado del inmueble mediante un burofax.