Miércoles de Ceniza: da comienzo la Cuaresma, el tiempo en el que millones de católicos en todo el mundo se preparan para la Semana Santa
Miércoles de Ceniza: da comienzo la Cuaresma, el tiempo en el que millones de católicos en todo el mundo se preparan para la Semana Santa
Miércoles de Ceniza. Europa Press
Por Rafael Nieto
18 de febrero de 2026

Este Miércoles de Ceniza, 18 de febrero, comienza la Cuaresma, el tiempo en el que los católicos nos preparamos para la Semana Santa a través de la práctica de la oración, del ayuno y de la limosna. Es un día que la Iglesia establece como «de ayuno y abstinencia» para todas las personas mayores de edad y hasta los 59 años. Junto al Viernes Santo, son los dos únicos días del año en que la Iglesia pide de manera especial ese sacrificio personal para acercarnos más a Dios a través de la negación de uno mismo. El ayuno y la abstinencia implican que solamente se debe realizar una comida al día, absteniéndose de ingerir carne o productos derivados de ella. 

La imposición de la ceniza, que se realiza normalmente en todas las misas que se celebren este 18 de febrero, tiene un significado concreto: «Reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios». Es un gesto que expresa el deseo de la conversión y la voluntad de una renovación pascual.

Este año, el Papa León ha hecho público un mensaje especial de cara a esta Cuaresma de 2026. En el documento, accesible en la página web de la Santa Sede, el Pontífice afirma que este año le gustaría llamar la atención «en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro».

Además, el Santo Padre destaca la importancia de la práctica del ayuno y la abstinencia que sirve «para discernir y ordenar los ‘apetitos’, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo».

En cuanto a la limosna, la Iglesia recuerda que no se trata sólo de «dar y compartir nuestro dinero», sino también de «ofrecer nuestro tiempo, nuestras capacidades y cualidades, nuestra persona entera». Es decir, la limosna más que «dar» consiste en «darse», hacer de nuestra vida un don para los demás. La Cuaresma empieza con el Miércoles de Ceniza y acaba antes de la celebración de la Cena del Señor, el Jueves Santo.

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