
La salida de Montse Mínguez de la dirección del PSOE no supone el fin inmediato de sus ingresos públicos. La exportavoz socialista mantendrá una remuneración de aproximadamente 7.116 euros brutos mensuales, además de una indemnización de unos 2.163 euros exenta de tributación, por su condición de integrante de la Diputación Permanente del Congreso, según las informaciones publicadas por The Objective y Sueldos Públicos.
Mínguez anunció su retirada tras la polémica por los negocios inmobiliarios de su pareja, cuya empresa posee más de una treintena de viviendas y ha promovido procedimientos de desahucio. Las revelaciones desencadenaron críticas por el contraste con el discurso que había defendido la dirigente socialista sobre el acceso a la vivienda y los fondos inmobiliarios. La política sostuvo que estaba sufriendo una campaña de desprestigio y decidió apartarse para no perjudicar a su partido.
El desglose publicado por Sueldos Públicos sitúa la asignación básica de Mínguez en unos 3.367 euros brutos mensuales. A esa cantidad se añadían, antes de la disolución de las Cortes, aproximadamente 1.704 euros por gastos de representación, 792 euros de libre disposición y 1.252 euros por la portavocía de la Comisión de Reglamento.
La indemnización de 2.163 euros constituye un concepto separado del salario y corresponde a su elección por una circunscripción distinta de Madrid, en este caso Lérida. Su finalidad es cubrir los gastos derivados del ejercicio de la actividad parlamentaria.
El régimen económico del Congreso establece que los integrantes de la Diputación Permanente, tanto titulares como suplentes, mantienen la asignación constitucional, la indemnización y un complemento equivalente a los que percibían al disolverse la Cámara. El cobro se prolonga hasta el día anterior a la constitución del nuevo Congreso. Esta previsión se aplica al conjunto de sus miembros.
La Diputación Permanente conserva funciones parlamentarias durante el periodo electoral, entre ellas la convalidación o derogación de decretos leyes. Por tanto, abandonar la dirección de un partido o renunciar a una futura candidatura no equivale a cesar en este órgano.
Mientras tanto, el PSOE ya ha reorganizado los puestos que ocupaba Mínguez: Rebeca Torró asume la portavocía, Cristina Narbona se encarga de Estudios y Programas y Javier Alfonso Cendón pasa a desempeñar la Secretaría General del Grupo Socialista en el Congreso.