«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las grabaciones también apuntan a la falta de inercia en la red

Nuevos audios de Red Eléctrica desvelan que el Gobierno de Sánchez sabía que habría un apagón: «Si saltan nos quedamos a cero»

Beatriz Corredor y Pedro Sánchez. Redes sociales

Nuevos audios internos de operación avanzados por OkDiario han desvelado cómo Red Eléctrica de España (REE) ya detectaba meses antes del gran apagón del 28 de abril de 2025 una situación de creciente fragilidad en el sistema eléctrico, con avisos reiterados que, según estas grabaciones, no se tradujeron en medidas a tiempo.

En una conversación fechada el 7 de abril, apenas tres semanas antes del incidente, operadores de la red advertían de un escenario generalizado de inestabilidad. Desde distintos puntos del país se hablaba abiertamente de «un problemón brutal» relacionado con las tensiones eléctricas, subrayando que la situación no era puntual, sino que afectaba al conjunto del territorio. En ese mismo intercambio, algunos técnicos llegaban a anticipar que el sistema podría colapsar en algún momento si no se corregían esos desequilibrios.

Las grabaciones también apuntan a una de las causas de fondo: la falta de inercia en la red, es decir, la escasa presencia de generación convencional en funcionamiento. Este factor, según los propios operadores, dejaba al sistema más expuesto a oscilaciones bruscas, especialmente en un contexto de elevada producción renovable.

De hecho, en otra conversación anterior, del 31 de enero de 2025, ya se reflejaba preocupación por episodios anómalos en la red. Aunque los técnicos reconocían que este tipo de incidencias no eran nuevas, advertían de que aquel episodio concreto había sido especialmente grave. En ese momento ya anticipaban que sería necesario elaborar informes y analizar lo ocurrido junto a las empresas del sector.

En esos audios también se menciona el impacto de la energía solar en la estabilidad del sistema. A diferencia de la eólica, que aporta cierta inercia, los operadores señalaban que la generación fotovoltaica puede variar de forma muy rápida, lo que, si no se gestiona adecuadamente, puede provocar desajustes importantes en la red.

Otra de las grabaciones, procedente del centro de operación de Barcelona, revela hasta qué punto se percibía el riesgo. En ella se menciona un episodio en Ascó en el que, según los técnicos, estuvieron «a punto» de perder grupos de generación, lo que habría llevado el sistema «a cero». También se describe una fuerte oscilación de tensión en Esplugues, con caídas de hasta 400 kilovoltios, calificadas como extremadamente severas.

En paralelo, algunos operadores expresaban su escepticismo sobre la capacidad de reacción de las autoridades, sugiriendo que los problemas estructurales podrían prolongarse en el tiempo. Incluso se planteaba que el progresivo cierre de centrales nucleares podría agravar aún más la situación en el futuro.

El apagón del 28 de abril, que afectó a amplias zonas del país, se enmarca así en un contexto de advertencias técnicas previas que, según reflejan estas conversaciones internas, ya alertaban de un sistema sometido a tensiones crecientes y con dificultades para absorber determinados desequilibrios.

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