
Vecinos de Paiporta, una de las localidades más afectadas por la riada, han alertado de la presencia de okupas en varios inmuebles del municipio, una práctica que se ha generalizado en otro pueblos valencianos.
El Ayuntamiento ha confirmado que hay dos viviendas okupadas en la calle San José. Ambas estaban vacías antes del fatídico temporal.
Los vecinos tienen miedo, temen que la okupación conlleve un «aumento de la delincuencia o problemas de drogas y otras actividades ilegales», mientras —según fuentes municipales— los propietarios de los inmuebles ya han sido informados de la okupación. «Se sienten impunes ante la legislación actual que les beneficia, tememos que después de lo que hemos pasado, el sufrimiento y la desesperación por perderlo todo, ahora no haya convivencia y nuestra vida se convierta en un inferno», señala un vecino de Paiporta.
Después de la riada vecinos de localidades como Masanasa, Benetúser, Alfafar o Sedaví denunciaron robos, saqueos y okupaciones en sus municipios. «Hay gente desvalijando las casas, llaman pidiendo ayuda y no quieren ayuda, sino que entran con machete a robar», afirmó un joven de Benetúser.