«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Con un gasto de casi 700 euros

ONG subvencionadas llevan a menas a un centro de realidad virtual de Tenerife mientras 20.000 niños canarios carecen de ropa o zapatos nuevos

Inmigrantes en un centro de realidad virtual. Canario Today

Un grupo de unos diez menas ha acudido al VR+ZONE JOYVILLAGE, situado en Añaza (Tenerife), para disfrutar de sus instalaciones con un gasto superior a los 500 euros, a los que se suman otros 176 euros en bebidas y comida. El establecimiento ofrece experiencias de ocio vinculadas a la realidad virtual, una modalidad de entretenimiento que permite a los usuarios interactuar con entornos digitales mediante equipos específicos. La actividad supone una alternativa de ocio en grupo que, en este caso, ha generado un desembolso de varios cientos de euros.

Este tipo de actividades no constituye un caso aislado. ONG como Quorum Social o la Asociación Coliseo organizan numerosas salidas a centros de ocio de Tenerife, entre ellos Loro Parque, Siam Park, boleras, circuitos de karting o el Parque Marítimo. Se trata de instalaciones recreativas que ofrecen experiencias diferentes, desde atracciones acuáticas y visitas a espacios de exhibición animal hasta actividades deportivas y de entretenimiento. En algunas de estas salidas se han podido documentar gastos superiores a los 500 euros en Siam Park y de más de 400 euros en actividades de karting y visitas a Loro Parque.

Las excursiones se repiten durante los fines de semana y forman parte de las actividades de ocio que realizan los menores acogidos en distintos centros. Estas entidades gestionan recursos y servicios financiados con dinero público, por lo que resulta relevante conocer el coste de las actividades, su frecuencia y los criterios con los que se autorizan. La transparencia sobre estos gastos permite evaluar cómo se emplean las partidas disponibles y qué mecanismos de control existen para comprobar que los desembolsos se ajustan a los objetivos de los programas.

La dimensión económica de la atención a estos menores también debe ponerse en contexto. El coste medio estimado de una plaza puede alcanzar los 95 euros diarios, lo que equivale a 2.850 euros al mes y 34.675 euros al año por menor. Esta cantidad corresponde al coste asociado a la atención de una plaza y no exclusivamente al ocio, ya que puede incluir distintos servicios y necesidades de funcionamiento. Sin embargo, permite dimensionar los recursos que moviliza el sistema de acogida y la importancia de fiscalizar su utilización.

Mientras tanto, Canarias continúa registrando elevados niveles de vulnerabilidad social. Los datos del indicador AROPE sitúan en torno al 45-47 % el riesgo de pobreza o exclusión social entre los menores de las islas. Este indicador engloba situaciones que van más allá de los ingresos familiares e incluye factores relacionados con la privación material y social y la intensidad laboral de los hogares. Tras estas cifras hay familias que encuentran dificultades para afrontar gastos cotidianos y cubrir necesidades esenciales.

Según los datos citados, más de 20.000 niños canarios viven en hogares que no pueden permitirse ropa o zapatos nuevos. La cifra refleja una realidad social que afecta a menores cuyas familias deben priorizar los gastos imprescindibles y renunciar a determinados bienes que otros hogares pueden adquirir con normalidad.

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