
El Ministerio de Transportes de Óscar Puente ha presentado como una modernización de las Cercanías valencianas la llegada de 41 trenes Civia de la serie 465 que, lejos de ser nuevos, comenzaron a circular entre 2003 y 2012 y han prestado servicio durante años en Madrid.
La operación permitirá aumentar la capacidad de los convoyes, pero no incrementará el número total de trenes de la flota valenciana: Renfe sustituirá progresivamente 34 unidades de la serie 447 y siete de la serie 464 por otras 41 unidades reacondicionadas de la serie 465.
El propio Ministerio reconoce que los trenes han sido sometidos a una «puesta a cero de los coches», expresión con la que describe las labores de reacondicionamiento previas a su traslado a la Comunidad Valenciana.
Así, el anunciado «rejuvenecimiento» de Cercanías no llegará mediante trenes recién fabricados, sino mediante material ferroviario que acumula hasta dos décadas de antigüedad y que ya ha prestado servicio en otras redes españolas.
Transportes ha destacado la incorporación de las unidades Civia como una mejora de la flota valenciana. Pero el cambio no supone sumar nuevos convoyes. El Ministerio sustituirá 41 trenes actualmente en circulación por otros 41, por lo que el volumen total de unidades permanecerá igual.
Sí aumentará, en cambio, la capacidad. Cada Civia de la serie 465 dispone de cinco coches, frente a los tres de buena parte de los trenes de la serie 447 a los que reemplazarán.
Las nuevas composiciones podrán transportar unas 748 personas, frente a las aproximadamente 550 o 600 plazas de los modelos que funcionan actualmente en las Cercanías valencianas. Transportes prevé destinarlas principalmente a las líneas C1 Valencia-Gandía, C2 Valencia-Xàtiva-Moixent y C6 Valencia-Castellón.
La llegada de las primeras unidades ha sido acompañada de una fuerte campaña institucional. Puente apareció esta semana en Xàtiva para presentar los convoyes y destacar que los usuarios valencianos dispondrán de «trenes más modernos y con mayor capacidad».
La afirmación es cierta en términos relativos respecto a parte del material que sustituyen, pero las unidades no son nuevas. El Ministerio reconoce en su propia comunicación que los Civia fueron puestos en circulación entre 2003 y 2012.
En algunos casos, por tanto, los convoyes enviados ahora a Valencia superan ya los 20 años de antigüedad. Renfe reivindica, no obstante, el cambio como una forma de reducir la edad media del parque ferroviario y mejorar la accesibilidad y la capacidad de los servicios.