El exgobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos, cuya candidatura a la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) cuenta con el respaldo expreso de Pedro Sánchez, se perfila como uno de los principales favoritos para suceder a Christine Lagarde al frente de la máxima autoridad monetaria de la eurozona. Según una encuesta elaborada por Bloomberg, doce economistas sitúan al español como su candidato preferido, frente a los nueve que se decantan por Klaas Knot, antiguo gobernador del banco central de Países Bajos.
Hernández de Cos, que actualmente dirige el Banco de Pagos Internacionales (BPI), recibió el apoyo público de Sánchez el pasado septiembre. El presidente del Gobierno elogió entonces su trayectoria al frente del Banco de España y aseguró que reunía las condiciones necesarias para asumir la presidencia del BCE. El economista no trabaja actualmente para Sánchez ni forma parte de su Gobierno, pero su candidatura ha sido impulsada por el Ejecutivo socialista. También cuenta con el respaldo del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
Sánchez busca situar a su candidato al frente de la política monetaria europea
La elección del próximo presidente del BCE se ha convertido en una negociación de gran importancia entre las principales potencias europeas. El Gobierno español defiende que Hernández de Cos reúne la experiencia y los conocimientos necesarios para dirigir una institución responsable de decisiones que afectan directamente a los tipos de interés, las hipotecas y la financiación de los Estados de la eurozona.
Por su parte, Países Bajos ha manifestado su apoyo a Klaas Knot, destacando su trayectoria como banquero central y su capacidad para alcanzar acuerdos. La decisión final dependerá de las negociaciones entre los gobiernos europeos y del reparto de responsabilidades dentro de la institución monetaria.
Lagarde podría abandonar el BCE antes de octubre de 2027
Aunque el mandato de Christine Lagarde concluye oficialmente el 31 de octubre de 2027, dos tercios de los economistas consultados por Bloomberg anticipan que podría abandonar el cargo en abril, mientras que algunos contemplan una salida todavía más temprana, en enero.
Las especulaciones se han intensificado ante la posibilidad de que la francesa asuma la presidencia del Foro Económico Mundial. Su eventual marcha coincidiría con una reorganización más amplia de la cúpula del BCE, después de que Isabel Schnabel anunciara su salida para incorporarse al Fondo Monetario Internacional y ante el próximo vencimiento del mandato del economista jefe Philip Lane.
La renovación podría desembocar en un acuerdo conjunto entre los principales gobiernos de la Unión Europea para distribuir varios de los puestos de mayor influencia de la institución.