
El exdirigente socialista y estrecho colaborador de Pedro Sánchez, Francisco Salazar, ha cobrado durante varios meses un salario del Ayuntamiento de Dos Hermanas (Sevilla) sin acudir a su puesto de trabajo. Estas revelaciones se suman a las denuncias por comportamientos «inapropiados» con varias mujeres, que lo llevaron a presentar su dimisión en la Ejecutiva Federal del PSOE.
Según ha denunciado Izquierda Unida (IU), Salazar fue contratado como técnico municipal durante la etapa de Francisco Toscano como alcalde de Dos Hermanas. Toscano, uno de los primeros apoyos de Sánchez en su carrera por recuperar el liderazgo del PSOE en 2017, habría auspiciado la contratación de Salazar, quien supuestamente no desempeñó funciones reales en el consistorio.
Mientras cobraba una nómina estimada en 2.000 euros mensuales, Salazar trabajaba en realidad en Madrid, primero en la sede de Ferraz apoyando la campaña de Sánchez en las primarias del PSOE, y posteriormente en La Moncloa como alto cargo del Gobierno. Su ausencia llamó la atención de la oposición local, que inició una investigación en 2018 tras no encontrar su nombre en la plantilla orgánica del Ayuntamiento, a pesar de figurar como contratado desde 2012.
Salazar solicitó una excedencia forzosa el 30 de junio de 2017 tras ser nombrado secretario ejecutivo de la comisión ejecutiva federal del PSOE, cargo de naturaleza política que, según IU, «incompatibilizaba con su trabajo en el Ayuntamiento pero le permitía conservar el derecho a reincorporarse», derecho que presuntamente utilizó antes de dejar definitivamente el consistorio al asumir nuevas responsabilidades en el gabinete de la Presidencia del Gobierno.